Cochinaesperanza’s Weblog

Junio 3, 2009

MaKri

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 10:33 pm

La semana pasada en un grupo de intercambio de mails del cual participo se produjeron interesantes aportes. Por un lado uno de los envíos reproducía un artículo entre cuyos autores estaba el senador oficialista Eric Calcagno, publicado en Miradas al Sur. Comienza “sobrando” al lector que no acuerde con él: “Los principales rasgos de la inteligencia consisten en saber distinguir lo fundamental de lo accesorio y en no confundir la naturaleza de los problemas. Si se incurre en mezclas o equívocos, no se entiende nada; y precisamente, por definición, la inteligencia es “la capacidad de entender o comprender”. Atenti pebeta, si no coincidís probablemente te fallen las neuronas. Y afirma “En el orden político, cuando se evalúa la capacidad para gobernar, debe averiguarse qué piensa y qué ha hecho -o piensa hacer- cada uno en ese ámbito; y comparar su historia y sus propuestas políticas con sus ideas y aspiraciones personales o del grupo al que pertenece” Un comentario posterior al texto citado dice: “Este artículo de los E. Calcagno, no me sirve. Creo que está dirigido a mí o a personas que como yo no lo necesitamos. Lo leo como un paracaídas para el que viaje en subte. En política mi gran preocupación no soy yo sino mi compañera y las personas (la gente, diría De Narváez) que ven a la política como ella. Veamos algunos razonamientos de la “gente”. – Pobre Michetti. – De Narváez es rico, no va a robar cuando sea gobierno. – Macri no viene de la política. – Cualquier cosa es mejor que la soberbia de Cristina. Los ejemplos podrían seguir, pero el problema es que “la gente”, en nuestro país y en este tiempo, cree lo que quiere creer. Me desvela, créanme, el hecho de no saber cómo llegar con verdades como las de los E. Calcagno a “la gente” que no razona su voto”. Pues bien, quizás lo que haya que preguntarse sea como razona la gente que “como nosotros” no necesita estos artículos (supongo que porque ha sustituido pensar por creer) A diferencia de los autores de ambos textos no me interesa influir en el voto sino desentrañar una actitud pedante y sobradora, pero que no tiene con que sostenerse. Leamos una frase del Senador Calcagno “Peor aún, en este enfoque personalizado omiten decir que muchos de los ahora opositores, aplicaron con entusiasmo las políticas neoliberales y fueron responsables de la crisis que explotó en 200l”. La tinta no cambia de color así que es difícil saber si el Senador Calcagno se ruboriza cuando escupe al cielo, pero algunos de los que les cabe la frase son al anterior y a la actual presidente (sin listar a los Scioli que pueblan las listas Kirchneristas) Pero como gran parte de la coyuntura está teñida por la opción “para detener a la derecha” o “para que no gane Macri” vale la pena tratar de pensar si es el peronismo K la mejor barrera al peronismo D. La Ciudad de Buenos Aires es desde hace dos años el principal bastión de gobierno de la derecha. Tradicionalmente el distrito ha votado con un sesgo más progresista que la provincia de Buenos Aires. Las parejas gobernantes desde que se elije el Jefe de Gobierno han sido Duhalde y Ruckauf con De la Rúa, Ruckauf y Solá con Ibarra. Como se dio este giro a la derecha porteño es la pregunta que los K prefieren responder poblando Lugano de señoras de barrio Norte, o sea considerando que es un distrito acomodado que vota contra los intereses populares. La consistencia del pensamiento se basa no en la elegancia de las afirmaciones (las de Calcagno son más elegantes que las de la compañera de trabajo del otro opinante) sino en la consideración de las posibles flaquezas de la argumentación. Eso es pensar. Pensemos entonces si es realmente la opción contra la derecha votar a las listas K. En el lapso de un año el entonces presidente Kirchner le regaló la capital a Macri. Primero destituyó a Ibarra con un voto de sus partidarios (no es importante lo que hicieron los otros tres porque con ese voto K alcanzaba) Podría argumentarse que esa posición estuvo motivada por la responsabilidad en la Tragedia de Cromañon. Pero entonces no es extraño que unos de sus aliados en el GBA sea el intendente de la tragedia de Khevis en Vicente López. (Salvo que la responsabilidad política comience más allá de los 150 muertos y los 17 de la discoteca de Olivos no ameriten como tragedia) Amén que después de destituido Ibarra fue candidato en una de las listas K que apoyó a Filmus. Así borró Néstor Kirchner al principal obstáculo que tenía Macri, un candidato que ya lo había derrotado claramente. Pero todavía no estaba entregada la ciudad, así que, contrariando la tradición peronista de unirse para ganar y después discutir desde el poder (vg. López Rega y Esteban Righi) armó una obcecada lista con Filmus contra Telerman, y después de destrozarse mutuamente peleando el mismo espacio político le permitieron al Ingeniero Macri ganar. ¿Porqué pensar que es la mejor opción contra los Macri-De Narvaéz-Carrió, si el único triunfo electoral de importancia de ese sector desde el menemismo para acá lo construyó Kirchner?

Abril 12, 2009

Alfonsín: el culto a la intencionalidad

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 11:27 pm

Se murió Alfonsín y su velorio sorprendió a todo el mundo, fundamentalmente a los alfonsinistas. ¿Qué significado tiene esta efusión final por un dirigente del radicalismo?

La versión más difundida, la mejor foto, digamos, es que es una señal a los políticos de lo que la población está buscando: dirigentes honestos y democráticos.

Esta versión que es aceptada no tanto porque embellece la figura de Alfonsín sino porque embellece la figura de quienes lo lloran, no resiste el menor análisis: el partido de Alfonsín en las últimas elecciones (no pasó ni un año desde ellas) obtuvo el 5% de los votos, o sea que no es el tipo de dirigentes que la población está buscando.

También es cierto que para la clase media de entre 40 y 55 años esta fue la despedida de su juventud, para toda una generación el gobierno alfonsinista coincidió con un periodo de grandes esperanzas doblemente compartidas: la juventud y la apertura democrática. Pero ya lo dice el tango. La juventud se fue, yo ya no espero más, mejor dejar perdidos los anhelos que no han sido….

Si dejamos de lado lo que los manifestantes quieren escuchar de si mismos y nos atenemos a la memoria (tan vapuleada en este velorio), lo que realmente se expresó en las calles de congreso y de recoleta es el culto a la intencionalidad. Así fue despedido Alfonsín, con un absurdo e interminable recuerdo de lo que no hizo. Fue la despedida de las buenas intenciones.

Dice Lenin en el comienzo de “El estado y la revolución” que a los dirigentes revolucionarios se los recuerda mellándoles el filo subversivo. No es este el caso, Alfonsín es una cuchara.

No vale la pena abundar en la historia del partido al que pertenecía Alfonsín, ni siquiera en el 90 aniversario de la Semana Trágica, perpetrada por el gobierno de Irigoyen en enero de 1919. La trayectoria de Alfonsín se basta a si misma.

Apenas asumió la presidencia Alfonsín se apuró a liquidar una de las garantías que su partido tenía de funcionamiento democrático: la separación entre cargos electivos y partidarios. Hasta que el asumió la presidencia esta garantía institucional (la no concentración del poder) era una marca distintiva del centenario partido burgués llamado UCR. Pero con la Reforma de la Carta Orgánica Nacional del 9 de diciembre de 1984 que “igualó” a los afiliados con los extrapartidarios, y que instituyó la soldadura entre las Jefaturas de Estado y de Partido al reglar que el Presidente de la República debía ser al mismo tiempo Presidente del Comité Nacional. Un dirigente histórico del radicalismo, muchas veces mencionado por Alfonsín, había atacado duramente esta posibilidad en su discurso de la Constituyente del 8 de marzo de 1949.

Alfonsín comenzó así la tarea que prosiguió su sucesor: demoler los partidos políticos y transformarlos en apéndices de las figuras mediáticas. Menem, que fue cualquier cosa menos un diletante, desplegó a fondo esta tendencia con automovilistas (Reutemann) motonautas (Scioli) cantantes (Palito Ortega).

Este no fue el único acto protomenemista de Alfonsín

Pareciera que diciembre era un mes inspirado para él porque 9 años y 4 días después se reunió con Menem en Olivos para centralizar aún más el presidencialismo. Se pusieron de acuerdo en la reelección (Menem no podía lograrla sin su ayuda porque la UCR era primera minoría en diputados)

Pero el cuentito dice que entregó la reelección a cambio de recortes al poder presidencial. Al contrario lo que sucedió esta bien descrito por el dirigente demócrata progresista Natale: “Los tres elementos señalados, la facultad del Poder Ejecutivo de dictar decretos-leyes (llamados de necesidad y urgencia), la posibilidad de vetar parcialmente un proyecto de ley y al mismo tiempo promulgar el resto de su contenido, y la constitucionalización de la delegación legislativa, vinieron a fortalecer al presidencialismo en vez de atenuarlo, como se proclamó, en el Pacto de Olivos. Encima la reelección presidencial, con el agravante de que después de dos períodos consecutivos el Presidente debe dejar cuatro años el cargo a otro y después puede presentarse para aspirar a una nueva elección con la consiguiente posibilidad de otra reelección”

Entre las intenciones que se van con Alfonsín está la de defender los intereses del capital sin herir abiertamente los de las masas populares. Al año y medio de gobierno tuvo que elegir. Su Plan Austral (orientación hacia exportaciones, congelamiento de salarios, lo de siempre) fue lanzado el 14 de junio de 1985, el 26 de junio los obreros de la Ford en asamblea decidieron ocupar la fábrica ante 33 despidos que violaban, además, un acuerdo firmado el 17 de mayo. Esta ocupación se sumaba a una serie de luchas que surgían por fuera de las estructuras tradicionales del sindicalismo peronista. Es que de la denuncia del pacto sindical-militar que lo llevó al gobierno había ido al arcón de las intenciones como tantas otras y el nuevo pacto era radical sindicalista. La burocracia colaboraba con el plan Austral. El gobierno de Alfonsín no decretó la conciliación obligatoria, sino que ordenó desalojar la planta, tomando partido concreto por las multinacionales y contra los obreros. “Ocupación de Ford: un caso típico de huelga salvaje”, tituló Ámbito Financiero, un guiño al desalojo represivo. El sábado 13 Alfonsín afirmo que esa ocupación era “intolerable”. En la madrugada del domingo las 160 hectáreas fueron rodeadas por 3000 efectivos armados, 250 patrulleros, carros de asalto, camiones grúas para levantar las alambradas, auto bombas, policía montada y helicópteros de combate que iluminaban la planta con sus potentes reflectores. Los obreros desalojaron la planta previa verificación del perfecto estado de los equipos e instalaciones. Después del desalojo montado por el gobierno hubo 838 despidos que incluyeron a todos los delegados y juicios penales a varios de ellos. Vale la pena el detalle de como el gobierno de Alfonsin tuvo con los trabajadores una firmeza y una celeridad que no mostrará con los carapintadas, favoreciendo con sus fuerzas represivas a los intereses que luego lo desecharían como lo que fue: un forro.

Pero la gran falsedad es su tarea de adalid de los derechos humanos. Llegó al gobierno con un apoyo popular que excedía el 52% de los votos que obtuvo, en su asunción había votantes de otros partidos que expresaban su apoyo a la democracia naciente. Había que hacerlo.

Los militares (no las juntas, sino todos ellos) se habían autoamnistiado. En el lapso de 2 años logró: no juzgar a todos los autores de crímenes de lesa humanidad sino a 9 de ellos, no crear una Comisión Bicameral, con rango constitucional, sino un grupo de notables (encabezados por el escritor y comensal de Videla, Ernesto Sábato) que escribieron un libro, no dejar a la justicia que avanzara con los juicios después de años de terror, sino ponerle un punto final al tema. Una aberración jurídica, además de ética, pues los crímenes de lesa humanidad son imprescriptible, pero la intención de poner punto final llevó a una avalancha de denuncias. Todo esto ANTES del alzamiento carapintada. Conmovidos por tanta generosidad, en la Semana Santa de 1987 se sublevaron algunos militares y Allfonsín pactó con ellos la ley de obediencia debida. La dureza que mostró con los obreros fue dulzura con los militares. La caída de apoyo popular evaluó justamente esa agachada y preparó el camino para los indultos de Menem. Tuvo la intención de castigar a los milicos, solo encerraron a 9 y algunos con penas de 4 años, como Agosti.

Alfonsín logró transformar un eufórico apoyo popular en apatía. Es el abanderado de una posición común en los políticos de su raza: tener la lengua con el pueblo y el corazón con los poderosos. Con los intereses populares sólo la intención. Nada en su gobierno se hizo hasta el final.

Fue así el gran constructor de la idea que Menem supo explotar a fondo: no se puede enfrentar a los intereses antipopulares así que hay allanarse a ellos. Raúl Ricardo Alfonsín fue el siniestro arquitecto del pragmatismo menemista porque a él le tocó decir y no hacer, preparando el camino para que su sucesor hiciera lo indecible.

Febrero 17, 2009

De cómo los nazis colaboran con Israel.

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 3:02 pm

El ultimo fin de semana el ex militante de las juventudes hitleristas y actual papa, Benedicto XVI, decidió revocar la excomunión de cuatro obispos cismáticos, seguidores de Monseñor Lefevre, excomulgados por Juan Pablo II el 2 de julio de 1988. Veinte años atrás.

Valdría, quizás, la pena decir quienes son los cismáticos seguidores de Lefevre, y que pasó veinte años atrás.  Eso sería seguirle el juego a al Papa nazi.

En las novelas policiales, para descubrir al autor del crimen hay que encontrar motivo y oportunidad. En la criminal revocatoria de Ratzinger están las dos cosas,

Primero la oportunidad: Desde los primeros días del 2009 la maquinaria criminal del estado de israel se lanzó a una masacre de mujeres, niños y trabajadores indefensos. Y esta revocatoria es fruto de esa masacre. Los lefevristas son cavernícolas ultramontanos, uno de los excomulgados, el inglés Richard Williamson, por ejemplo niega el holocausto. “El escándalo estalló cuando se supo que Williamson, en una entrevista con la televisión sueca, aseguró que ningún judío murió en cámaras de gas en los campos de concentración nazis. “A lo sumo habrán muerto unos 200.000 a 300.000 judíos, pero ni uno solo en las cámaras de gas”, afirmó el obispo inglés durante la emisión. Luego de que sus dichos trascendieran, el prelado se limitó a disculparse con Benedicto por lo que definió como frases imprudentes, pero jamás se retractó” (Página12 -5/2/09)

Y Benedicto después de veinte años de la excomunión y a casi 30 meses de ser elegido papa se le ocurre revocar esta excomunión. El estado de israel protestó en forma pública y enérgica. “La reintegración de un obispo negacionista por la Santa Sede es una ofensa para todos los judíos, de Israel y del mundo, y una ofensa a la memoria de las víctimas y supervivientes del Holocausto”, subrayó un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí. “Esperamos de la Santa Sede que se separe de todos los negacionistas en general, sean quienes sean, y del obispo Williamson en particular”, señaló el texto.

Pero bajo cuerda los protonazis sionistas le agradecen al filonazi católico el favor.

En momentos en que ser sionista es visto por masas crecientes en el mundo como una emulación facista, el papa le regala a los asesinos israelíes un revival del holocausto. La canciller alemana fue tapa de diarios en todo el mundo reclamando enérgicamente la retractación del oscuro e ignoto obispo Williamnson, como no apareció condenando la invasión y la masacre de Gaza.

El periódico ultra sionista Tribuna Judía de enero de 2009 (Shevat de 5769) en una nota de Israel Winicki titulada “Y sin embargo siempre ganan”, dice, luego de enumerar los nutridos actos de repudio a la masacre de Gaza en Buenos Aires y Madrid “Y así podría seguir país por país. Frente al odio desatado, la cobardía; frente a la mentira mediática el miedo a mostrar la verdad; frente a la propaganda bien orquestada y bien pagada el “no te metas”. Sí, aunque en Gaza no se logró la liberación de Guilad Shalit y Hamas no fue destruido del todo, Israel triunfó. Pero como siempre, frente al mundo, Hamas venció con su propaganda, con sus mercenarios, con sus idiotas útiles y con la cobardía e indiferencia de los propios judíos”

En momentos en que el frente unido racista del sionismo se resquebraja y los mas intolerantes de la comunidad reclaman al apoyo activo a la masacre, en momentos en que la conciencia judía despierta de un sopor de 61 años el viejo antisemita de Roma encuentra otra variedad de antisemiismo al que apoyar: odiar a los palestinos.

Si a la parodia del rebrote antisemita le faltaba algo (ya cinecanal y otros colaboran pasando La lista de Schindler cada vez que pueden), el papa hace su aporte.

Suposiciones cochinas

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 3:01 pm

Supongamos que Astiz vive lo que indica la esperanza de vida de este país, 71 años. Y entonces hacemos la siguiente cuenta: nació en el 51, a los 26 años el hijo de puta buchoneó y secuestró a los participantes de una reunión en la Iglesia santa Cruz. Desde el 77 hasta el 84 lo protegió la dictadura militar. Desde el 84 hasta el 2006 el radicalismo y el peronismo. Si hubiera sido procesado y detenido en el año 84, en el 2022, cuando cumpliría los 71 años y muriera (suponiéndole la debida obediencia a la estadística) habría pasado 38 años preso. Gracias al pacto de impunidad radical peronista “se le redujo la pena” en un 58%, o sea en 22 años.

Supongamos que leemos la noticia del secuestro del empresario Vergara. Y entonces nos enteramos que lo liberaron tras pagar rescate y al mismo momento ya están detenidos tres albañiles que trabajaban en el lugar donde lo tenían en cautiverio y (cuando no) un policía de la mejor policía del mundo. Imaginemos que secuestran al hijo de un empresario e ingeniero frustrado. Y a los dos años ya hay diez condenados, con  dos condenas a cadena perpetua y otras de 20, 16  y 14 años.

Supongamos que una banda de delincuentes, pongamos por nombre las fuerzasarmadas, secuestran, torturan, violan y matan a 30 000 personas, durante 7 años y además quiebran el orden constitucional, entregan y destruyen la economía del país y organizan una guerra que pierden ignominiosamente.  Calculemos las mismas proporciones: La banda que mató a Blumberg y a otros 3 secuestrados terminó con 10 entre rejas, o sea: 30 000:4×10=75000.

75000 personas es el número mínimo para realizar la tarea que se les imputa a los milicos contando autores materiales, intelectuales y cómplices, encubridores, etc. Pensemos que 25 años después de caída la dictadura tenemos por todos los crímenes de la misma 360 detenidos por secuestrar, torturar y todo lo ya dicho.

Supongamos que los que ahora son funcionarios de alto rango ya eran funcionarios cuando se indultó a los comandantes, supongamos que en ese momento eran senadores o gobernadores del partido indultante y apoyaron los indultos. Imaginemos que ganan unas elecciones con un apoyo popular menor al de Illia (que ya es mucho decir) y deciden reclutar ampliar su base electoral con un par de juicios pero sin ir hasta el fondo del asunto porque tendrían que dar cuenta de su actuación en el 76-83 y también en el 89-99.

Podría pasar que mientras los ex gobernadores y senadoras menemistas organizan este teatro secuestran a un militante popular testigo de las causas en sus propias narices la misma mano de obra que no estuvo desocupada en todos estos años sino que siguió trabajando. Soñemos (mas bien es una pesadilla) que hay organismos de derechos humanos que aplauden y ya no piden el castigo a todos los culpables y los cómplices (incluidos los que ahora están en el gobierno).

Supongamos que estas cosas pasaron pero nadie las recuerda. Imaginemos que los problemas del país lo causan los pibes chorros y no el olvido de los crímenes de la dictadura y sus cómplices. Supongamos eso y seremos derechos y humanos.

Enero 17, 2009

No significa nada

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 4:32 pm

No lo ven, o no lo quieren ver, porque ahora están del otro lado de línea. Los sionistas machacan sobre esa enfermiza cuestión del pueblo elegido para justificar que al Estado de Israel hay que tenerle contemplaciones ante la atrocidad. El sionismo mira a la humanidad y dice me deben una.

Se lo dice a los pueblos, a las masas, porque el sionismo no tiene que decírselo a los poderosos, con ellos siempre se entendió bien: desde el año 47 sus amigos han sido estos “nenes”: Stalin, Truman; Kissinger, Tatcher, Reagan, Condolezza Rice, Nixon, y muchos más del mismo pelaje. Tomaron la canción de Serrat literalmente: sus amigos son lo peor de cada casa.

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

En la franja de Gaza han muerto en los últimos años 10 sionistas y 600 palestinos, cada vida humana es infinitamente valiosa, pero ese recurso al infinito no debe hacer olvidar los números finitos: la desproporción de muertes, heridos y pérdidas entre uno y otro bando es tan notoria que despedaza el argumento de la defensa de la seguridad sionista. La historia bélica del Estado de Israel se parece mucho a esa serie yanqui llamada Combate: si uno la miraba desapasionadamente sentía simpatía por esos soldados alemanes que no le acertaban a una vaca en un baño: como podían ser los malos si no lograban hacerle daño a nadie. Claro que el guión de la serie, como el Estado de Israel no esta pensado para defender la razón y la libertad sino para mostrar quien tiene el poder y la fuerza, para dejar en claro quien manda.

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

Los palestinos, esos siniestros terroristas, mueren por millares pero son una amenaza a la tranquilidad sionista: si fueran tan amenazantes ¿no habrían recurrido ya a su arsenal mortífero, sus túneles y sus atacantes suicidas que desprecian la vida? ¿O será que no es como lo pinta la prensa pro sionista y lo que está sucediendo es pura y simplemente una masacre?

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

Como el Estado de Israel es un invento imperialista, lleva en los genes el desprecio por la autodeterminación de los pueblos. El Estado de Israel no tiene fronteras. Las que le asignaron Truman y Stalin, las violó en la guerra del 48, y las volvió a violar en el 56, 67 y 73, En el 82 se metió en el Líbano. Y en el 2002 nuevamente y…ahora en el territorio que le corresponde (según la partición de la ONU) a los palestinos. ¿O no? Nadie sabe cual es el límite, cuáles son los límites, de la voracidad sionista. Nadie sabe porque el estado sionista se toma el derecho de meterse en territorio ajeno cada vez que se le ocurre. Nadie sabe porque eso está bien para un sionista pero no para un iraquÍ (una “ofensiva” de Irak sobre Kuwait desencadenó la primer Guerra del Golfo). Nadie sabe porque a una invasión se la llama ofensiva, nadie sabe tampoco porqué se cuentan las victimas en general (como las de un tsunami o un terremoto) y no las victimas de cada bando, lo que arrojaría una pesada carga sobre el sionismo. Lo que todos sabemos es a que intereses inhumanos responden los medios de comunicación que así “informan”.

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

Los sionistas rápidamente se deslizan a un argumento que vale la pena mencionar: que defender la causa palestina es una posición antisemita. Seguramente si se considera de esta manera el pueblo palestino debe ser ario. !Pero es un pueblo tan semita como el judío!! El punto es que el sionismo olvida que la palabra antisemitismo surgió en Europa para identificar el argumento racista de la superioridad aria. Como olvidan que el nazismo es una ideología europea y no islámica. El pueblo judío ha comenzado a olvidar su historia y a sus verdaderos enemigos (el capitalismo), y se sabe que el proceso del olvido, cuando comienza, suele ir en aumento con los años.

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

El Estado de Israel y los sionistas consideran antisemitismo la consigna de un estado laico, democrático y no racista. Es obvio que un estado laico y no racista es incompatible con un estado judío. Pero por qué debería haber un “estado” judío. ¿Como puede ser un estado, judío y democrático? ¿Puede una democracia basarse en un criterio tan arcaico como la sangre o la religión? ¿Como puedes ser un estado, a la vez, judío y no racista? ¿O hay un racismo malo y uno bueno? “Tener” un estado no es lo mismo que tener un lugar donde vivir en paz. Los judíos tienen el derecho (que la humanidad defiende y debe defender) de vivir en paz. Pero “tener” un estado de índole judía es tener un estado racista. Es demasiado triste que los judíos hayan caído en la trampa racista-imperialista, que siempre se basa en la creencia en algún tipo de superioridad. El estado de victimidad no da superioridad moral. Valga el ejemplo de Liberia en África: los yanquis compraron un territorio en África en el los finales del siglo XlX y llevaron a algunos esclavos que habían obtenido su libertad allí. Al poco tiempo los américo-africanos habían sometido sus hermanos de color e instituido una elite esclavista en el enclave africano. Conclusión la superioridad moral no se desprende de haber sido victima sino de no ser nunca victimario.

Pero para los judíos simpatizantes del sionismo esto no significa nada.

Noviembre 26, 2008

Israel

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 11:34 pm

En el cuento El indigno, Borges dice por boca del personaje de Jacobo Fishbein, un librero judío, que éste: “firme y tranquilo, solía condenar el sionismo, que haría del judío un hombre común, atado, como todos los otros, a una sola tradición y un solo país, sin las complejidades y discordias que ahora lo enriquecen.” La idea que el sionismo es una pérdida para el judaísmo, que es a partir de allí que éste se empobrece, que el sionismo emponzoña y desarticula a la comunidad judía, transformándola en la imagen especular de su peor pesadilla, no es sólo una línea de la mejor literatura argentina, sino también una realidad de la peor carnadura imperialista.

¿Que es ser judío? Hay judíos negros, los fallashas de Etiopía, judíos europeos, los askenazin, y judíos orientales, los sefaradíes: ¿Puede una raza pertenecer a tres razas distintas? Por lo tanto el judaísmo no es UNA raza, sino algo a lo que varias razas nutren. ¿Es una religión? Eso es en parte pero sin embargo hay judíos ateos, lo que constituye la negación del judaísmo como religión. Incluso algunos de los judíos más prominentes han renegado de Dios (Freud, Trostky, Einstein, etc.) dado que una religión se recorta por la creencia en cierta mitología y cierto ritual particular, no puede el judaísmo serlo porque incluye descreídos (y en cantidad). Una nación es una entidad unida por lengua y territorio. Los judíos no hablan una lengua sino varias: hebreo, yddish, ladino, además de otras y no poseen territorio propio (la palestina que ocupan desde 1948 es tema de este texto).

Suele proponerse que la unidad de lo judío está en la tradición, pero esas tradiciones tan diversas no superarían la idea de la tradición iberoamericana, o africana. Al punto que una versión de esa tradición dice que las Tierra Prometida era un lugar de peregrinación sagrada, no el asiento de un estado secular y que la esperada llegada del Mesías, “al final de los tiempos”, sería la señal del regreso a Israel. Por eso existen corrientes judías ultraortodoxas que son no sionistas. Diferencias en la tradición.

El pueblo judío es un pueblo clase.  En tiempos remotos no ha tenido una sola actividad característica, ha habido un gran campesinado judío, en la antigüedad, y colonos judíos en la modernidad, han sido temibles guerreros hasta la época romana, y lo son en el presente (desgraciadamente para ellos) pero “lo judío” es lo que designa a un pueblo que se ha ocupado del comercio en una sociedad precapitalista que tenía poco aprecio por el mismo. En los poros de una sociedad de autosubsistencia, el judío (creyente o no, de cualquier raza y color) se ocupaba de una función económica. El préstamo era la principal actividad económica de los judíos en la Francia e Inglaterra del siglo Xll. La bula del Papa de 1555 les reserva como actividad la de ropavejeros o usureros. Por esta particularidad a los judíos se los perseguía pero también se los buscaba, eso explica su dispersión, por las naciones europeas sobre todo: con ellos llegaba la cultura, el dinero, el comercio. Todo lo que condenaba el rudo catolicismo. Libres del yugo señorial que ataba a los campesinos, eran tan necesarios como detestados, ocupaban tanto los lugares prominentes como el de víctima propicia. (Porque, sin la insensibilidad, sin la abstracción, capitalista, los judíos cumplían esta función económica  a la vista de todo el mundo.)

Comerciantes y movedizos, los judíos hicieron de si mismos un reflejo de sus funciones y necesidades. Quien viaja debe estar liviano y los judíos son reconocidos por dos equipajes “livianos”: inteligencia y  dinero.  Hay literatura, filosofía, teatro judío, pero no escultura o arquitectura. Los pueblos no sedentarios tienen expresiones subjetivas de gran  transportabilidad: la inexistencia de imágenes tiene mas que ver con su peso que con el credo. Como los gitanos (otro pueblo clase y por la misma razón perseguido por los nazis) los judíos son buenos violinistas, no solo Menuhin o Stern sino el querido violinista sobre el tejado son judíos.

Pero la consideración del judaísmo como un pueblo clase lleva a pensar (en consonancia con la historia real) que la diáspora es consecuencia y no causa. Y que su permanencia en el tiempo (2000 años según la historia sionista) se debe a que es un mito y no una realidad. Los judíos han comprobado que un pueblo que quiere recuperar su tierra (los palestinos a Palestina) no espera 2000 años y el favor de los asesinos del mundo.

 

La idea de una “nación” judía se consolida en la última década del siglo XlX, en pleno auge de los nacionalismos europeos. En los 1900 años anteriores desde la archievocada destrucción del Templo, no hubo posibilidad de pensar ni de pensarse como una nación desprovista de tierra porque la idea de nación era extemporánea. No es posible una nación antes del nacionalismo, aunque lo proponga un pueblo elegido.

El pueblo judío no tuvo en dos mil años casi ninguna intención de “regresar” a “su” tierra. Algunos si se instalaron en las tierras palestinas, por ejemplo la aldea-ciudad de Safed era en el siglo XVl un gran centro de estudios, con alrededor de veinte sinagogas y otra cantidad igual de colegios talmúdicos. Ya en vísperas del final del mandato británico, en 1940, habitaban Safed 9500 árabes y 2400 palestinos, una proporción altísima para la palestina anterior a la limpieza étnica. O sea que el regreso a oriente era posible pero no deseado, Cuando la expulsión de España la mayoría eligió ir a Portugal, Holanda, Inglaterra. Y no sólo por cercanía, también emigraron a Brasil (mucho mas lejos que el cercano oriente). De allí saldrían los primeros judíos que llegaron a Nueva York en 1645, cuyos descendientes tanto han contribuido al sionismo.

También hubo un reino judío, los Jázzaros, en Crimea, entre los años 700 y 1000, y en la época romana había 3 millones en palestina y otros 3 millones fuera de ella, sobre todo en Babilonia y Egipto. O sea que nadie expulsó al pueblo judío, sino que este siempre tuvo un componente “errante”.

Esta consistencia de pueblo clase se sostiene simbólicamente en el carácter particular de la religión judía con respecto a las otras religiones del libro como se las llama a los tres grandes monoteísmos mediterráneos. Mientras el cristianismo y el islamismo son (en general, hay excepciones) colonizadores, o sea intentan sumar sujetos a sus creencias, el judaísmo es aristocrático y segregativo: esta característica necesaria para mantener su distinción clasista en las sociedades a las que se sumaban sin disolverse pero integrándose, requiere de la figura del pueblo elegido.

Una viñeta: mientras el cristianismo obliga a todos los que puede a respetar sus credos (verbigracia penalización del aborto) el judaísmo puede utilizar a otro ser humano para ofender a su dios porque este no lo tiene en cuenta (violación de los principios del sabat).

Con el comienzo de la modernidad comienza la desventura del pueblo clase: No es casual que una de las fechas que se utilizan para designar el comienzo de la edad moderna (la del capitalismo incipiente) sea la fecha de la expulsión de los judíos de España, el año del viaje de Colón: 1492 (también 1456, la toma de Constantinopla por los Turcos, que obliga a la conquista del globo por el occidente cristiano)

Desplazados por los incipientes burgueses, pero sobre todo por una nueva dinámica y estatus del comercio, algunos judíos cruzaron con éxito la frontera de la sociedad precapitalista a la capitalista: vaya el nombre de Rotschild en su memoria.

Pero la mayoría comenzó a estar de más, a sobrar: una tendencia centrífuga con respecto a la sociedad les impedía asimilarse, una tendencia centrípeta del capitalismo con respecto a la mano de obra se lo reclamaba. Corridos de la Europa occidental hacia la más atrasada Europa oriental se comienza a constituir el llamado problema judío: a la vez, ya inútiles y aún inasimilables, los judíos molestan en Polonia, Rusia, Alemania y nacen los progromos.

Y nace el sionismo. Los judíos como todos los perseguidos de fines del siglo XIX y comienzos del XX, se acercaban al marxismo y otras ideologías clasistas. Proletarios del mundo uníos, es una consigna que amenaza al judaísmo en su carácter de pueblo clase. Los oprimidos son oprimidos y deben unirse más allá de credo, raza o nacionalidad. Estas ideas avanzadas chocaban con las religiones milenarias. En 1896 Teodoro Herzl funda el sionismo, cuya postura fundamental es atrasar el reloj de la historia, en términos ideológicos planteando la remisión de la diáspora, y en términos reales manteniendo la división entre los explotados, y el acercamiento a los explotadores (judíos). Los círculos de obreros católicos cumplían la misma función y siempre fueron denunciados como profundamente reaccionarios, (y sirvieron de base a los sindicatos falangistas de Franco)

La idea de una tierra para un pueblo sin tierra, es tan falaz que se puede comparar a pedir un territorio para todos los coleccionistas de estampillas que andan por el mundo: los judíos y los filatelistas tienen una tierra: la del país donde viven y del cual son ciudadanos.

El sionismo reclamaba una tierra para el pueblo judío para impedir la integración en sus naciones y sobre todo la asunción de su carácter clasista, como explotados. En lugar de estar hermanados en la explotación con los otros trabajadores, los sionistas están hermanados en el judaísmo con los banqueros judíos (que los hay y siempre los hubo). El antijudaísmo se aprovechó siempre de esta contradicción de los judíos pobres para transformarlos en la “sinarquía internacional”. De esta manera actúa como toda ideología religiosa-comunitaria: borrando las fronteras entre clases en pos de una supuesta “unidad superior” tanto mas peligrosa en el caso del sionismo en cuanto sus ingredientes aristocráticos permiten permutaciones políticas que ni los cabalistas hubieran imaginado.

Muy pocos de los grandes líderes sionistas fueron victimas del nazismo, en realidad estaban inmigrando a Palestina. Ben Gurión, padre fundador del Estado de Israel, nació en Polonia en 1886, emigró a palestina en 1906. Pero en 1935 el nazismo estaba dándole una de las principales lecciones que el sionismo aplicaría no durante 20 sino durante (hasta hoy) 60 años: las Leyes de Nuremberg. Por tomar un ejemplo: los casamientos entre judíos y otras “razas”  están prohibidos por las leyes de los nazis, pero también por las de los sionistas, con la única diferencia que en un caso las padecen y en otro las hacen padecer. Es escalofriante que las leyes sean similares. Lleva a pensar que las Leyes de Nuremberg han caído en el olvido, no su nombre pero si su contenido, se han transformado en cáscara vacía. Pero es interesante a la vez porque plantea un profundo interrogante sobre una palabra de moda: la memoria. ¿Desde dónde recuerda la memoria? ¿Para quién recuerda la memoria? ¿Hasta dónde escarba la memoria?

Un ejemplo de lo delirante del planteo sionista: 500 años después de la diáspora, o sea mas cerca en el tiempo, los visigodos fueron expulsados de Europa oriental por la presión de los hunos venidos del centro de Asia, finalmente recalaron en España. Hoy los españoles podrían reclamar de la misma manera una parte de serbia para un estado binacional serbioespañol. Suena pelotudo pero la comunidad internacional se comió ese sapito en 1947 ¿Por qué? Por la culpa, porque no habían hecho nada para salvar a los judíos europeos desde 1933 en adelante, por consideraciones diplomáticas y políticas, o sea por  conveniencias económicas.

A los imperialistas europeos los judíos les importaban muy poco, por eso el holocausto no es patrimonio de los nazis sino también de los “aliados” que hicieron la vista gorda hasta que el monstruo nazi se les echó a la garganta. Y del stalinismo que, en su capacidad de traicionar de manera siempre excesiva, firmó el pacto Hitler-Stalin en 1939 y lo respetó hasta que en el año 1941 los nazis atacaron la URSS. Lo mismo puede recordarse del Concordato de los nazis con la Iglesia Católica.

Es válido preguntarse por qué si Iglesia, imperialistas y stalinistas habían entregado alegremente a los judíos al genocidio luego se volvieron hacia él con simpatía. También es importante saber qué hizo que el pueblo judío cambiara de amigos: de estar hermanados con los oprimidos a ser los únicos que se llevan bien siempre con el asesino yanqui.

Aunque hoy esté de moda la palabra globalización, los capitalistas siempre pensaron sus negocios y sus guerras de manera global, es decir mundial. Después de la primera guerra mundial, el Imperio otomano se había desarticulado, los imperialismos occidentales se enfrentaban con la tarea de contener a las masas árabes y su renaciente nacionalismo. El petróleo merecía esta atención y los movimientos populares esta preocupación. Los ingleses y franceses tenían ingerencia en el área, los británicos firmaron en 1917 la declaración de Balfour, comprometiéndose a la creación de un Hogar nacional Judío en Palestina.  

En el año 1936 los palestinos se insurreccionan contra el colonizador británico. Esta lucha anticolonial también debe ser borrada de la memoria, porque ¿Cómo podría haberse insurreccionado un pueblo inexistente de una tierra sin pueblo? Pero había pueblo y no era sionista. Un porcentaje menor era judío, y había otras minorías.

Las diferencias de antigüedad entre las aldeas palestinas, drusas, maromitas, beduinas y los asentamientos judíos ya es un dato sintomático y sistemáticamente negado de la realidad: mientras los primeros convivían en paz desde un puñado de siglos atrás, los asentamientos judíos datan siempre de los inicios del siglo XX y son parte de una emigración artificial fomentada por los europeos.

La cosa pasaba por armar un bastión imperialista en una zona inestable y que había perdido su tradicional gendarme turco. Pero había en Palestina un 96% de palestinos y sólo un 4% de judíos y un plan de estabilización mundial (léase control mundial) que encaraban los aliados (incluyendo a los comunistas stalinistas). Un estado palestino laico democrático y no racista (lo que los judíos hubieran deseado que fuera Alemania, Polonia o Rusia) no servía a ese plan.

Así debutó la recién generada ONU: implantando un enclave colonial en una tierra poblada, en contra de la mayoría de la población y (en lo que sería su marca en el orillo en los años siguientes) haciendo la vista gorda a los horrores cuando son evitables, para luego lamentarse cuando son consumados.

¿Porque la ONU a propuesta de los británicos y con el apoyo de EEUU y la URSS decidió la partición de palestina? Porque necesitaba un estado sionista en constante estado belicoso contra el nacionalismo árabe. La historia dirá que nadie hizo más por el mantenimiento de esos jerarcas árabes como Hussein y Assad que el beligerante Estado racista de Israel.

La partición de Palestina no solucionaba el problema planteado porque la mayoría de la población era palestina y la mayor parte de la tierra estaba en manos de palestinos. Trágicamente, mientras los otros gobiernos de la región pactaban con los imperialistas (y algunos incluso con los sionistas como los monarcas hachemitas de Jordania que aspiraban a quedarse con los restos que la voracidad de Ben Gurión le dejara: Cisjordania) los palestinos quedaron paralizados. Los sionistas aprovecharon esos meses de 1947 y 1948 en que los pobladores ancestrales de la tierra palestina estaban a la buena de dios para realizar una limpieza étnica en forma. Haciendo bien y de la mano de la ONU lo que Milosevic no logró terminar en Bosnia, los sionistas arrasaron aldeas, robaron las tierras y expulsaron a los pobladores locales. Un nombre sirve de emblema para contar lo que sucedió. Deir Yassin es una aldea donde sucedió una de las tantas masacres, quizás una de las pocas que se hizo pública en medio de una deliberada y canalla campaña de silencio de la prensa internacional (igual que el deliberado silencio sobre Hitler al comienzo). Pero los números son implacables: Israel es hoy un país de 20 770 km2 (Uruguay tiene 176 200 km2 y 3 455 000 habitantes), con 6 277 000 habitantes en un 80% judíos. Era en 1918 un territorio con el 90% de la población árabe, y en 1947, aún el 66% de la población era árabe, y poseedora del 94% de la tierra cultivada del país. Cuando la ONU decide crear un estado racista y adepto del occidente cristiano (que paradoja, ¿no?) partiendo palestina en dos crea dos problemas.

Un problema es la usurpación del suelo palestino, el otro es que aun así el plan es inviable. La porción asignada a los palestinos tiene en 1947 la siguiente composición de la población: 818 000 árabes y 10 000 judíos (si: 80 a 1, 98,7% de árabes) y la porción asignada al estado sionista, que equivale al 56% del territorio, 438 000 árabes y 499 000 judíos (53% a 47%). Aún con la delirante partición el estado judío era inviable sin la limpieza étnica, o sea sin métodos nazis en su establecimiento. Se entiende que el tema demográfico es más importante que el militar y por eso se habla siempre de armas y no de personas, ocultándolo.  

Esta tragedia, la expulsión en forma violenta de su propio país, el arrebato de las tierras, la posterior anexión, ocupación de los territorios que inicialmente le correspondían al Estado Palestino, las sucesivas incursiones imperialistas de Israel que ocupa territorios y luego negocia desocupaciones parciales, es la gran apuesta imperialista en el cercano oriente.

La limpieza étnica de palestina realizada por Israel es la “Nabka” palestina. Debería conmemorarse en el mismo museo que el holocausto, el holomodor ucraniano, el genocidio armenio o el de Ruanda

Por lo tanto no hay una cuestión judía, hay una cuestión nazi. Los judíos no son causa, ni base del nazismo. La víctima no genera al victimario. Aunque los sionistas intenten razonar como los agresores de mujeres, que se justifican en las “actitudes” tal y cual de la mujer en cuestión para explicar o justificar su accionar, los judíos son la espantosa víctima del nazismo, no su causa. Fueron los intereses de los empresarios alemanes (los krupp, bayer, siemmens, etc.) y su estado militar, los que generaron el monstruo nazi. Pero a eso hay que agregarle la movilización de masas medias contra los pobres, demonizados en la figura del judío, del gitano, del zurdito, del puto, del negro. Hoy vemos el huevo de la serpiente en Santa Cruz de la Sierra. O en las intervenciones del rabino Bergman, tan cerca de los nazis vernáculos. Hay nazis haya o no judíos cada vez que se ataca a las minorías y los pobres en función de los intereses económicos capitalistas, hay nazismo si se utiliza la desaparición física de los otros. Hay nazismo si se movilizan sectores medios para estas carnicerías. En resumen hay nazismo sin judíos. Y, lo que es más terrible, hay nazismo judío: el sionismo. Y esa ideología paranoica permite la subsistencia del sionismo a costa de liquidar la cultura judía.

Sin acudir a las raíces del problema en la producción y la propiedad, la filosofía política no puede pensar al sionismo. La verdadera banalidad del mal consiste en que sin ninguna perversión previa cualquiera se vuelve nazi para defender sus privilegios amenazados (o, peor aún, prometidos). Eso es lo horroroso del nazismo. Que cualquiera puede serlo, que es el epitome del capitalismo mundial. Que cualquier ideología que encuentre a un hombre por arriba de otro y lo justifique (aun si lo hace por la lengua alemana, la casa del ser) se desbarranca (si es necesario) en la carnicería mas abyecta y, a la vez, mas intrascendente: hubo que devolver la humanidad a los judíos y gitanos, como hoy hay que hacerlo con los palestinos para que “trascendiera” la barbarie.

Lamentablemente para él, el Conde Folke Bernardotte, presidente de la Cruz Roja sueca, que había trabajado por la salvación de muchos judíos, entendió perfectamente el viraje de la situación que representaba el sionismo. Intentaba hacer por los palestinos, lo que había hecho por los judíos. Sionistas fanáticos lo asesinaron en un atentado terrorista, en setiembre de 1948. La resolución 194 de la ONU, del 11 de noviembre de 1948 planteaba el regreso incondicional a sus hogares de todos los refugiados. La dirección sionista jamás la aceptó. Esto deja claro que la limpieza étnica provocó una diáspora de refugiados por fuera de las fronteras del que era su país y ahora la ONU había decidido que era de otros. Los sionistas cuidaban los detalles para que la opinión pública no advirtiera su nuevo estatuto de opresores racistas. Lograron que el tema palestino de los refugiados fuera tarea de un organismo especial (UNRWA) y no del que se ocupaba de los refugiados en general (OIR). Evitaron de esa manera que el mismo organismo que se ocupó de los judíos durante el nazismo se ocupara ahora de los palestinos durante el sionismo. Y esto ocurría a sólo tres años de haber terminado la segunda guerra: que pensarían los judíos al ver que ahora ellos eran autores de lo que habían sido victimas.

La historia de Israel es la historia de sucesivas guerras, no defensivas sino expansionistas. 1956, 1967, 1982, 2002, y mas. Cada hecho bélico se presenta como una desesperada acción defensiva. Cada embate aumenta los territorios. Y utilizando el lema sionista de “dispara y llora”, luego de cada guerra Israel es mas fuerte, más poderoso, mas violento y racista. Sus leyes no se aplacan, se endurecen

Lo que es más trágico es que el carácter racista de Israel se reproduce y multiplica, creando las condiciones para racismos sucesivos. El estado sionista no es judío a secas, sino, fundamentalmente judío askenazin (europeo) los judíos safaradíes (orientales), yemenitas y africanos son de segunda. En la desesperación de vivir la segregación del estado judío siendo judíos, estos pobres son la base social de la derecha israelí. El grupo de choque del sionismo, mendigando un lugar en el estado racista, dispuestos a ganárselo con sangre. Sirven asi a la politica tradicional de los opresores: dividir y enfrentar pobres contra pobres.

Es llamativo y esclarecedor un dato de la flora de Israel: los sionistas askenazis desde su llegada a Palestina han modificado la flora, pero a pesar de proclamar el deseo de retorno a las tierras bíblicas han llenado palestina de árboles europeos, pinos y cipreses, reproduciendo la vegetación de su lugar de origen (Europa) y no el paisaje que observó Moisés. Sólo el 11% de las plantas de los parques israelíes son nativas. Hasta biológicamente, Israel es un enclave colonial.

En el futuro y en el presente, los judíos serán el pueblo de la mossad y de la guerra. Lo que se admira en el mundo es su ejército, se los convoca para operaciones de inteligencia. El pacto fáustico para obtener una tierra les pide pagar con su alma: pasar de ser un pueblo culto a un pueblo blindado, distinguirse por su fuerza y no por su cultura. Por eso, quizás, el sionismo en todas sus vertientes se lleva muy bien con EEUU, ni una sola sospecha cae sobre los Bush, las Condolezzas (y ahora sobre Obama) en tanto sostienen al Estado de Israel.

Pero uno de los peores problemas que enfrenta Israel es que los árabes tienen una tasa de natalidad mayor que los sionistas. La ayuda a las familias numerosas que los ultraortodoxos plantean en las campañas electorales israelíes, no son un planteo religioso, sino realista: como mantener un estado racista con fachada de democracia si hasta en los territorios sionistas de la partición de 1948 los árabes tienden a ser una minoría importante y una mayoría probable. Un estudio norteamericano plantea la siguiente situación: en cuatro generaciones, los judíos se reproducen de la siguiente manera: los “seculares” reducen el judaísmo  a un 5% de la población inicial (o sea que de cada 100 judíos seculares solo quedan 5 judíos en la cuarta generación, fundamentalmente por matrimonios mixtos) de 100 “reformistas” en la cuarta generación quedan 13, de 100 “conservadores” quedan 24, y de 100 “ortodoxos” llegan a la cuarta generación 900. Así queda claro que la “ortodoxia” es una fuerza de choque contra la integración que amenaza al sionismo. No al judaísmo, sino a la necesidad de sostener el prejuicio racista. La ortodoxia da en el blanco: Israel está amenazado de desaparición porque su carácter racista lo hace endeble y desnuda su costado artificial. Reproducción e inmigración son las caras reales del sionismo. O dicho de otro modo el sionismo no necesita combatientes sino sementales.

Contra toda la jerga de la prensa burguesa el obstáculo para la paz en medio oriente no son los grupos violentos palestinos, sino la imposibilidad de un estado racista de reconocer derechos a los otros: muros, leyes contra la mezcla racial, etc.

La función del Estado de Israel, los transforma en paranoicos pero con razones: en medio oriente no son victimas, son asesinos. El sionismo destruyó el humanismo judío para siempre. Solo una rebelión de judíos antisionistas le reintegrará algún sentido histórico al pueblo judío.

 

Un hecho histórico

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 11:32 pm

Y ganó Obama nomás. Un negro presidente de los EEUU. Miles de personas que no se interesan en lo más mínimo por los acontecimientos de la política mundial se han sentido tocadas por lo que, repitiendo los comentarios altisonantes de la prensa yanqui, califican como un hecho histórico: la primera vez que un presidente yanqui es de origen afro americano. Siempre hay una primera vez, pero eso no califica un hecho de histórico. ¿Que sería histórico de esta elección? Que no pasó antes.

Es una regularidad en la vida de los imperios la profusión de hechos históricos de esta profundidad, hechos superficialmente históricos. Claudio, en el año 41, fue el primer emperador romano nacido fuera de lo que hoy son los territorios de Italia. Vespasiano el primero de origen humilde en el año 68. Trajano, en el año 98 el primero de origen hispano. Cada uno de ellos marcó una novedad, y el acceso de nuevas capas a la posibilidad de ser Emperador, sólo que superficialmente, ya que en el fondo la maquinaria estatal del Imperio no hacía diferencias. Por esa razón nadie recuerda sus ascensos al trono como “hechos históricos”, sino como hechos históricos a secas. ¿El ascenso de Obama marca una revolución en algún sentido, un cambio, una apertura, algún evento digno de ser tomado e cuenta como base para alguna nueva relación de fuerzas? No.

Conviene recordar la situación de los negros en EEUU del siglo XXl. No fue una administración demócrata sino una republicana (el partido de Abraham Lincoln y Ronald Reagan) la que encumbró a los negros en lo más alto del poder imperialista. Fue con Bush que un hombre de raza negra (Colin Powell) estuvo al frente de la más poderosa maquinaria militar que haya existido en la historia de la humanidad. Fue ese mismo gobierno genocida y torturador el que realizo una apuesta mas audaz aún: colocó en la Secretaría de Estado (quizás el segundo cargo en importancia después del presidente) a una mujer negra: Condolezza Rice.

La aceptación por parte del establishment de los negros como parte de la maquinaria política del más alto nivel ya estaba consagrada por la derecha desde hace cerca de una década. Pero estos negros no han tenido mucho que ver con los derechos civiles sino en su revés: han colocado la tortura en el centro de la escena, pero para aprobarla.

Es necesario no participar de un racismo invertido: no es color de la piel lo que importa de un hombre. Ni su sexo. Ni su religión. Políticamente lo determinante es su posición de clase. Las feministas vieron en la década del 70 el apogeo de Margaret Tatcher. Una cuestión de género obligaría a tomar partido por la mujer (oprimida) ante los embates de los mineros machistas con su larguísima huelga, o la huelga de hambre, llevada hasta la muerte, del varón Boby Sands, del IRA. Una posición de clase obliga a revisar la cuestión de género.

El color de la piel tampoco es superior a la lucha de clases. Los republicanos, que siempre supieron darles a los negros el lugar más adecuado al desarrollo capitalista, ya los habían admitido en el poder. Con Tatcher, Isabel Perón, Golda Meir, es lo mismo que con Idi Amin, Condolezza Rice o Colin Powell: aunque provengan de un género o una raza oprimida, no llegan al poder expresándolos, como producto de una movilización de los mismos, sino como una renovación de los medios simbólicos de opresión y explotación.

Un presidente negro debería detener las guerras imperialistas que en todo el mundo se libran contra pueblos de distintos tintes, pero siempre oscuros. En cambio Obama habla de devolver a EEUU a su papel, de recuperar lo que Bush debilitó: el liderazgo yanqui.  Fue del partido de Obama el presidente que asesinó 120 000 japoneses para hacer una demostración de fuerza y liderazgo matando civiles de  una nación ya vencida: el “demócrata” Harry Truman (que comparte con Bush haber terminado su mandato por debajo del 25% de popularidad)

Nada, ni una mísera línea de los discursos de Obama pueden dar un indicio de vocación antiimperialista. Nada para soñar, nadie tiene un sueño entre estos negros.

Pero hay otra lectura posible: el candidato republicano, blanco, sin carisma, secundado por una mujer antiabortista (vergüenza del género) y pro armamentista (Lisístrata de cabeza), sacó en las elecciones el 46% de los votos populares (no de los electores que tiene un sistema de selección muy antidemocrático –con el 53% de los votos se obtiene el 70% de los electores presidenciales- mal que les pese a los admiradores de la “democracia estadounidense”) y representaba al partido del presidente saliente, el que termina su mandato con el índice de rechazo más alto de la historia. Esa es una noticia importante, casi la mitad de los estadounidenses profundizarían las políticas de Bush si encontraran un margen para hacerlo. Quizás la otra mitad cree que un negro podrá.

 

 

 

Octubre 10, 2008

Perdónalos, si saben lo que hacen!!

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 3:52 am

¿Qué es lo que anda mal? Si alguien lleva su auto al mecánico, un técnico le revisa la aspiradora o consulta al médico antes de pagar seguramente querrá saber que es lo que anda mal. Después, quizás pague, quizás no. Pero primero averiguará que es lo que anda mal, porque podría suceder que pague por un arreglo que no arregla nada. Y a veces una persona honesta le dirá: -. El arreglo cuesta tanto, pero no vale la pena porque el aparato ya es viejo, está estropeado, no hay repuestos o insumos.

¡Que difícil es encontrar una persona así, honesta! Ni que lo diga Diógenes: ¿Dónde buscarlo? ¿Cómo saber si lo que me están diciendo es la verdad sobre el problema o es lo que le conviene al experto? Hay al menos un criterio a tener en cuenta y es comparar la explicación con las ventajas que le reporta al experto.

Ante la crisis financiera en el centro del capitalismo mundial es significativa la velocidad con que se disponen a intervenir con un salvataje estatal de cientos de miles de millones de dólares. La cifra, cualquiera sea el monto final de la operación, es tan abultada que su escritura requiere entre nueve y diez dígitos (en el sistema decimal, no en el binario).

La pregunta por la funcionalidad del sistema capitalista esta exiliada del debate. Ocurre que tenemos un auto viejo, que a la mayoría de los integrantes de la familia no nos sirve, que contamina y además está muy mal de pintura. Ahora se fundió y la discusión es: ¿comprar un motor nuevo o rectificar el viejo?

¿Y si no vale la pena seguir con ese cascajo?

El service de la crisis no parece neutral, el sistema financiero mundial, cueva de ladrones y usureros, ofrece soluciones que consisten en salvar al sistema que es causante de esta y de otras crisis periódicas, cada una de ellas no deja, solamente, un tendal de perdedores, sino también un puñado cada vez mas pequeño de superganadores.

La demora en aprobar las medidas por el ala derecha de los Republicanos no es fundamentalismo de mercado, si fuera asi habría que explicar porque están de acuerdo esos mismos fundamentalistas en mantener los subsidios a la ineficiente producción agraria yanqui a pesar de los reclamos permanentes para que los abandonen. Entonces si no son principios liberales quizás haya que aceptar que prolongan una buena oportunidad para hacer negocios, como es toda crisis para unos pocos (lo que se vende a bajo precio es comprado po

Analizar la crisis no es cosa tan difícil: cuando una persona va a pedir un crédito le piden hasta un análisis de orina ¿no? Dicen los banqueros que es para proteger el sistema crediticio. De esa manera el dinero va a quienes pueden devolverlo, y se vuelve a prestar, generando actividad y producción. Por eso las firmas que han quebrado (aunque parezca increíble son las mismas) calificaban a la Argentina con muy malos puntajes, era el bendito “riesgo país”. Para proteger un sistema de financiamiento sano que promoviera la prosperidad general. Si usted piensa eso, más que ingenuo es medio nabo.

Los yanquis cuando vieron que la actividad económica se desaceleraba un quinquenio atrás, decidieron que podían “promoverla” prestando más dinero a más gente aunque fuera dudoso que pudieran pagar luego los créditos. Lo hicieron sobre todo a los que querían comprar casas. Claro que al haber repentinamente mas compradores que antes, los vendedores podían optar por ofertas mejores, subiendo los precios de las viviendas, que permitían sacar nuevas hipotecas que a su vez eran mas alejadas de sus posibilidades: esto se llama ley de mercado y supuestamente es lo que deberían utilizar todos los países para llegar a ser grandes y prósperos como los yanquis.

Mientras, muchos acreedores de esas hipotecas renegociaban los pagarés de manera que otro usurero con sed de ganancias se quedaba con la acreencia. El año pasado esta payasada desligada del trabajo humano que se llama economía burguesa llegó al máximo de impostura y….desaparecieron los prestamos. Cuando los financistas percibieron, como en una reacción en cadena, que los préstamos sobre préstamos, sobre préstamos a deudores insolventes se iba a acabar; cuando, no su impericia, sino su afán de lucro se hizo insostenible, pasaron a la otra fase del capitalismo, esa que se llama “ahora todos pagan el enriquecimiento de unos pocos”

Primero comenzaron a perder las viviendas los que las habían comprado, pero los valores de las propiedades no alcanzaban al valor de las deudas. Aquí llega el técnico al que no hay que tenerle confianza y propone pagar miles de millones para comprar los repuestos de un asunto que ya no funciona.

Nada de creer que de esta crisis salen todos perdiendo. No. Perderán los pobres que se quedan sin casas, los pobres que con sus impuestos pagarán el rescate de los bancos, y los pobres de todo el mundo que verán dificultado el acceso al crédito para la producción.

Pero Richard Fuld, el presidente ejecutivo de Lehman Brothers, que desde el año pasado ha despedido 7800 empleados y acumulado pérdidas por 13.800 millones de dólares, cobró 34.400.000 u$s en 2007, 30.600.000 en 2006 y 29.400.000 en 2005. Lo característico de este proceso es que mientras mas profunda era la crisis mas cobraba, como si le pagaran por hundir a los deudores…. Pero el capitalismo es serio en los países imperialistas (suelen decir los taxistas) de manera que se está evaluando un límite a las reparaciones a los ejecutivos. ¿Cuánto deberán pagarle los pobres de EEUU a Richard Fuld? ¿34 millones o más para no resentir su nivel de vida?

¡Como no quedar extasiado ante el sueño americano! Es el equivalente a un camionero que lleva todas sus cargas a un destino incorrecto, y no sólo cada año cobra mas que el anterior, sino que cuando todo se hunde por sus desatinos, hay que evaluar su indemnización.

La economía mundial está en estas manos y lo seguirá estando, mientras cuente con la ayuda de asesinos e intelectuales. No importa el color de la piel, el negro Obama ya  acordó el paquete de salvataje del imperialismo que llevará más hambre a sus “hermanos” de color de todo el mundo. Si hoy no es posible derrotarlo al menos es indispensable decir la verdad.

Ay, Carta Abierta!!!

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 3:48 am

Los ciudadanos nucleados en Carta Abierta, excluidos los que trabajan directamente a sueldo del gobierno, representan la quintaesencia de la zoncera argentina, del medio pelo jaurechtiano, vestido de lenguaje difícil. Por eso el apelativo intelectuales les queda demasiado lejos. Su última carta, la cuarta, ya no en el fragor de la rebelión de los patrones rurales, sino con la calma que se transparenta en una enmarañada y laberíntica prosa es una muestra acabada de la pasión oficialista de la clase media, de la cual es su sector ilustrado.

La carta comienza con una afirmación que justifica no solo el texto de coyuntura sino también la existencia de esta agrupación de “intelectuales”: La excepcionalidad.

La pasión por la excepcionalidad no es nueva. Oximoron social siempre se afirma la excepcionalidad: una inseguridad única, una violencia nunca vista, una crisis económica inédita, etc. Esta pasión por situarse fuera de lo histórico (por vivir algo nunca visto ni experimentado) permite pensarse ex machina, olvidar la historia de las ideas y de los acontecimientos.

La excepcionalidad trata de la situación de un gobierno que “había surgido de una fuerte fisura en el sistema de representación y no venia –no debía venir- a restaurarla meramente” Sorprendente llamar excepcionalidad a lo que es el leit motiv de  la historia política argentina: Irigoyen y la Ley Sáenz Peña surgen por “una fisura en el sistema de representación”, Uriburu “es” una crisis de representación, lo mismo que Ramirez, Lonardi, Ongania, Videla. ¿Guido no es una crisis de representación? ¿El 25% de votos de Illia? ¿El gobierno de Menem virando de su plataforma a la de la UCD? Más profundamente planteado: ¿La representación no es un concepto en cuestión tanto política como artística o filosóficamente?

Si entonces se quiere hablar de alguna originalidad con respecto a las repetidas crisis de representación hay que buscarla en la consigna “que se vayan todos”. Pero, entonces, si esta es la piedra de toque, la característica singular de esta crisis, la del 2001, lo primero que surge a la vista (lo primero que un intelectual debe inteligir) es que esa consigna fue traicionada. Luego del verano caliente del 2002 se quedaron todos: El único que se fue (De la Rúa) se fue en diciembre del 2001. Y de allí en más hubo un trabajoso pero indetenible proceso de recomposición del menemismo sin menem.

Es necesario un acto de fe casi místico para no ver que siguen casi todos. Que el partido de gobierno controla la principal provincia del país con el aparato duhaldista y el gobernador Scioli (que sin despeinarse fue vicepresidente menemista y gobenador kirchnerista)

La gran maniobra de maquillaje de este gobierno es ocultar a sus segundas y terceras líneas, plantarse en el mas radical paternalismo para que no sea visible que sus cuadros, diputados, gobernadores, senadores, concejales, punteros, son en su mayoría e igual que los Kirchner, los que gobernaban el país en la década del 90. Ni Siquiera es una particularidad argentina este trasvestimiento, hoy se puede escuchar al candidato republicano hablar del gobierno de Bush como si el partido republicano no hubiera tenido nada que ver en los últimos 8 años de gobierno.

Por ejemplo, cuando en la Carta critican la idea de  “felicidad asociada sólo y únicamente a la figura demandante del ciudadano consumidor, de aquel que vive con gusto el desmembramiento de lo público en nombre de lo privado, de esas intimidades protegidas de contaminaciones insoportables”

Se olvidan que la Constitución ha incorporado la figura de consumidor con rango constitucional, enchastrando de mugre la figura central del universo político (el ciudadano) además de optar por el consumidor y no por el productor (la primera figura excluye a los pobres, la segunda a los usureros). Pero se olvidan fundamentalmente que su matrimonio presidencial estuvo ahí, con el menemismo durante la convención constituyente.

Para el oficialismo descerebrado la critica a Cobos es casi religiosa. No se considera a Cobos como un representante de un sector de intereses particulares que jugó su carta en determinado contexto. Que defeccionó de su mentor como antes Kirchner traicionó a Duhalde, antes Duhalde a Menem, antes Menem a Cafiero, luego Cobos a la UCR, ¿antes Perón a Farrell? Antes Borocotó a…..

Los amantes de la democracia de Carta Abierta jamás dirán que si el vicepresidente traicionó el proyecto de la presidenta es fundamentalmente porque ambos pactaron su formula entre gallos y medianoche sin internas ni ninguna forma de participación popular. La democracia es un mecanismo que debe usarse solo para la gilada, o como dicen en su jerga: “un conjunto de decisiones simultáneas que surge de las asambleas abiertas, de la integración libre, del sentimiento emancipado del sujeto público, del antagonismo creador sin cierre conceptual posible, de la proliferación sin cartilla previa de la cultura crítica universal, …“ y asi, así, así. Pero de elegir los candidatos que toman las decisiones efectivas nada, porque deberían cuestionar a los príncipes de su cuento de hadas.

Es la explicación posible a la construcción “fuertes dosis de neutralización destituyente” , críptica afirmación que permite ocultar lo que falta: lo que falta es un motivo honesto para apoyar a este gobierno. Defenderlo de un intento de ruptura con las libertades democráticas, si. Pero, ¿es esa una amenaza real y actual? Nadie lo diría, menos aún observando como ocurre realmente eso en Bolivia. Entonces inventemos, inventemos.   La diferencia es la que hay entre un apoyo permanente y una coincidencia puntual. De allí que al gobierno no se lo analiza sino que se lo califica “un gobierno que aun ensimismado en muchos obstáculos nacidos de sus propios laberintos, avanzó conceptos fundamentales para rehacer el sentido de lo democrático, lo público y lo justo”

De allí que a pesar de afirmar que “Los efectos de la globalización –más allá que este nombre apologético no es el adecuado y hay que crear otro- permiten el singularismo desconectado de la historia, la construcción de una red sin cuerpos ni herencias significativas de lenguaje.”  Singularismo desconectado de la historia es la ausencia de una pregunta fundamental: ¿donde estaban los funcionarios de este gobierno hace 18 años cuando se firmó el indulto, y hace 15 cuando se entregó el petróleo o los ferrocarriles con miles de despidos para que hoy se viaje pésimamente a pesar de los subsidios?

Claro que es un logro la cárcel a algunos genocidas pero no se debe olvidar que es el primer gobierno desde la recuperación de la democracia que tiene un desaparecido, que tiene la policía del gatillo fácil, que , pisa docentes en Santa Cruz, etc

Este esfuerzo de justificación del gobierno dirige la selección de temas y su enfoque: estatización de aerolíneas, pago al club de Paris y ley de jubilaciones. Lo que no aparece en el texto es la crisis espantosa y asesina del capitalismo mundial (un documento intelectual político sin un párrafo sobre la crisis financiera mundial, como si el pago de la deuda externa no hubiera que analizarla en relación con esa crisis), no aparece (y esto sería cómico sino delatara la extracción social de los firmantes) la situación delirante del INDEC que no es un párrafo de la interna política sino una estafa que pretende disimular lo que las clases populares no necesitan medir porque viven cotidianamente. Esta selección, este maquillaje del gobierno, esta visión extremadamente parcial permite llegar a la siguiente afirmación: “Todo eso mantiene un horizonte a partir del cual sigue valiendo la pena pensar en que hay una diferencia; que hay una diferencia conceptual que sigue rechazando la paridad que muchos creen percibir entre el actual gobierno y los procesos económicos habituales de coacción y dominación”

Se permiten además pontificar: “Se ha hecho abandono de los modos mas rigurosos de análisis políticos, lo que incluso pudo notarse en los propios descuidos con que se tomaron las medidas gubernamentales”  Contrastando la publicación yanqui The economist dice: “El giro de la presidenta Kirchner representa un reconocimiento tardío de la situación financiera por la que atraviesa la Argentina. En 2007, cuando su esposo Nestor Kirchner ocupaba la presidencia, el país comenzó a adulterar las estadísticas oficiales de la inflación para mantenerlas en un solo digito, mientras que la tasa verdadera ascendió a alrededor del 25%. Esto permitió al gobierno ahorrar u$s 500 millones en pagos de sus bonos relacionados con el índice de precios al consumidor, pero destruyó su credibilidad.

En tanto el anteriormente copioso superavit del presupuesto del Estado comenzó a reducirse, nestor Kirchner aumentó el gasto en jubilaciones y en obras públicas para apoyar la candidatura de su esposa. La estampida global en el precio de los combustibles provocó el incremento en el gasto destinado a los subsidios a la energía  y al transporte en la Argentina.

Una vez que Fernández resultó elegida, el gobierno aumentó dos veces los impuestos alas exportaciones agrícolas en un intento por fortalecer su balance. Pero los gravámenes mas elevados provocaron una virtual rebelión en las provincias rurales argentinas y, después de una dolorosa batalla política, la Presidenta fue forzada a cancelar la medida” (The economist en La Nación – 27709/2008) Este es un análisis serio, se puede coincidir en todo o en parte pero argumenta sin calificar demasiado, articula situaciones y decisiones, prefiere perder poesía para ganar claridad –lamentablemente para los Minotauros- y, lo que es mas triste, demuestra que el imperialismo detrás de la fachada patética del eje del mal y otros banalidades, realmente piensa.

Lejos de la crisis de representación, los intelectuales de Carta Abierta se sobrerepresentan a si mismos.

La mejor juventud

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 3:46 am

En el año 2003 se estrenó en Italia la película del mismo origen, llamada “La mejor juventud”, en nuestro país se proyectó en algunos cines durante el 2008. Las dos parte que la componen duran 6 horas y narran una historia que abarca desde la década de 1960 hasta el 2005. La trama de la película es un contrapunto entre las vicisitudes de una familia, sus amigos y parejas y la historia de Italia. Es necesario contar un poco de su trama porque es un ejemplo acabado de una de las actuales corrientes ideológicas europeas, pro imperialista, más nefasta porque se viste con ropas “progre”, tan seductoras también a nuestra clase media criolla.

La historia comienza con Angelo Carati, un padre de familia optimista y emprendedor, y su esposa Adriana, maestra de escuela intachable. Tienen cuatro hijos en el fin de la adolescencia. Nicola y Matteo que están en los comienzos de la universidad. Giovanna la hermana mayor, ya abogada y fuera de la casa paterna, y Francesca, la hermana menor, aun en el colegio. En una changuita en un hospital Matteo conoce a Georgia, una chica con problemas mentales a la que le practican electroshocks. Los hermanos intentan salvarla de ese cruel destino: fracasan y Matteo abandona los estudios y se incorpora al ejercito primero y a la policía luego, Nicola hace de hippie un tiempo, andando por Noruega y luego se recibe de medico psiquiatra. Con el fondo de la gran inundación de Florencia, Matteo y Nicola se reencuentran: uno como parte de la “maravillosa juventud” de los sesenta que solidariamente concurrió a ayudar y el otro con un destacamento militar enviado para lo mismo. Nicola conoce a Giulia, otra joven idealista, pianista autoexigente. Va a vivir a Turín, junto con Carlo y otro amigo de Mateo que trabaja en la Fiat. Reparten volantes en las fábricas, concurren a actos, Giulia la novia de Nicola va dejando la música por la militancia.

Nicola se recibe de medico y sigue los pasos de Basaglia en el cuestionamiento de las instituciones de encierro, Carlo se recibe de economista y comienza una carrera de funcionario político en el sistema bancario, el otro amigo es un obrero fabril calificado. Giovanna, la mayor, asciende a jueza, la hermana menor, estudia restauración. Gorgia, la loquita, es reencontrada en un psiquiátrico allanado por Nicola, quien a su vez tiene una hija con Giulia, la pianista.

A la vez sucede que el padre tiene cáncer y lo sobrelleva con la entereza de su carácter optimista, pero muere. Giulia mantiene su oposición al sistema y se integra a las Brigadas Rojas, y consecuentemente abandona a Nicola. Carlo, ya asentado profesionalmente se casa con la hermana menor y en su casamiento, final de la primera parte, se enteran que el amigo obrero de la Fiat se quedó cesante. Llega la reconversión industrial.

La segunda parte es un tobogán: Giovanna es llamada a Sicilia para combatir a la mafia y parece lograrlo, Carlo es ya un funcionario importante, tanto que es amenazado por las BR, pero Guilia traiciona a sus compañeros y logran salvarlo y encarcelarla. Todos se casan y tienen hijos, la película multiplica los protagonistas. El ex obrero de la Fiat, de trabajar en la construcción, pasa a tener su propia empresita. Los hijos se enamoran y traen a la exquisita casa de campo de Carlo en la Toscana a sus parejas, todos están juntos, son felices después de tanto sufrir. Tanto que la película hace referencia a dos partidos de fútbol: comienza con la derrota de Italia con Corea en el 66 y más adelante el campeonato obtenido en el 82, como si cada resultado deportivo indicara el comienzo de un ciclo descendente y ascendente. El final transcurre a pleno sol: en Toscana o en Sicilia, la luz ha vuelto a iluminar a esta familia italiana y a Italia toda. ¡Hermoso!

Ah! ¡Se trataba de una película protagonizada por dos hermanos! ¿Y el otro?

Mateo es la oscuridad. Al comienzo lo une la común insatisfacción de los jóvenes de los años 60. Pero lo que en la familia es epidérmico en Matteo es visceral.

Vamos al comienzo de la película: Matteo conoce a Georgia, tratada con electroshock. La secuestrará y la lleva con su familia. La familia no la acepta y la policía la devuelve al manicomio. Nicola sigue su viaje hippie con los amigos pero Matteo no. Matteo no acepta que a Georgia a la que quería salvar del electroshock, la reintegren al manicomio. Allí donde su hermano Nicola sigue su vida sin alteración por este episodio, sólo que un poco más hippie, una pizca más sensible, Mateo sale deshecho.

Aquí viene una situación paradójica en la película; Matteo, como  se mete en el ejército y, luego, la policía. ¿Por qué? ¿Que busca en las fuerzas represivas? Orden, declara el mismo más adelante. Un orden que, obviamente, allí no encontrará, sino todo lo contrario: la corrupción cotidiana, las bajezas y el egoísmo de los “servidores públicos”. Su compañía son, en todo momento los libros.

Ese es Matteo: llagado por la segregación, buscando ordenar lo que entiende el desorden del poder, acompañado por los que no traicionan: los libros.

Matteo, es el único que en toda la película tiene contacto con lo negro de Italia: se pelea con los que callan frente a la mafia, con los jóvenes que se manifiestan violentamente como una moda que pronto olvidarán, con los que se aprovechan de los inmigrantes (el único inmigrante de esta película que pretende ser un ”fresco” de Italia aparece en una comisaría haciéndose cargo de un delito cometido por su patrón)

Su cuñada, miembro de las Brigadas Rojas, es un personaje paralelo a Mateo: tampoco encuentra un lugar en esa sociedad injusta, se torna delirante, asocial, autista, dispuesta a atentar contra su cuñado. Pero el amor es más fuerte y cura todo. Finaliza acompañando a distancia a esta maravillosa familia, abrazada a su hija y tocando el piano nuevamente para ella. Italia acoge a los que quieran redimirse en la prosperidad europea. Al final de la película, en tono paternalista, Nicola dice que se equivocó en dejar que su mujer lo abandone y se vaya con las Brigadas Rojas: parábola del Mayo del 68: comenzar pidiendo lo imposible para lamentarse por no haberle impuesto lo obligatorio: ser buen ciudadano europeo.

Veamos lo que opina Fernando López de La Nación: Más allá de que suene a veces un poco forzada la forma en que el medio familiar se ve mezclado en los dramas de la realidad social, son verdaderamente prodigiosas la síntesis y la precisión con que libretistas, director y actores (todos admirables) enriquecen cada escena. El film, cálido y de seductora fluidez, está hecho de breves, exactas pinceladas que definen caracteres al tiempo que conllevan el vínculo con su marco histórico. Los Carati son seres vivos, humanos, reconocibles y, por lo tanto, conmovedores. Y en su historia, simple y apasionante, se reflejan muchas de las mudanzas que en Italia, pero también fuera de ella, han ido transformando al mundo en lo que es hoy.”

Sólo falta mencionar al monstruo, la peste, a Matteo, “los Carati son seres vivos, humanos, reconocibles y por lo tanto conmovedores”, menos él. Para él y los que son como él no hay lugar: Matteo se suicida, una noche de Navidad, sólo. Tomando la única salida que el bienestar comunitario propone a los parias, a los postergados, a los inmigrantes, a los locos como él que no toleran el sometimiento de los débiles.

Pero el director no deja en paz ni a los muertos, y Matteo reaparece en la película para bendecir la unión de Nicola, con una mujer que quedó embarazada de él la noche previa al suicidio. Felicidad completa, hasta el huerfanito consigue un padre de su misma sangre. Algo endogámica la película, dirán. Sí, pero esto es lo que el viejo continente reclama periódicamente para si: pureza de sangre.

La mejor juventud es la crónica de un deseo. El deseo de una felicidad sin otro, de una luminosidad sin oscuridad. De un mundo donde el campo ético se limite al problema de la cortesía porque la lucha y la desigualdad no son tomados en cuenta. O lo son como muestras de animalidad.

Como bien lo dice el filósofo de la opulencia culposa, Michael Onfray: “La civilidad, la delicadeza, la dulzura, la cortesía, la urbanidad, el tacto, la deferencia, la discreción, la amabilidad, la generosidad, la dádiva, el gasto, la atención, son otras tantas variantes de la moral hedonista. El cálculo hedonista exige, al igual que el cálculo mental, la práctica regular capaz de producir la velocidad necesaria. Cuanto menos practiquemos la cortesía, más difícil se hace llevarla a cabo. Y al contrario, cuanto más nos dediquemos a ella, más eficiente será su funcionamiento. El hábito implica el adiestramiento neuronal. Fuera del campo ético, no hay más que un campo etológico. La descortesía caracteriza al salvajismo”

De Onfray a Heidegger, desde ceder el asiento en el colectivo hasta el exterminio de los otros, construye Europa su mejor juventud.

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