Ayuda en casa
Me gusta como escribe Sandra Russo, me gusta como percibe en las palabras más de lo que dicen literalmente. Me gusta mucho más como escribe desde el 5 de mayo del 2004 que desmenuzó agudamente el “me entiende”, en ese momento omnipresente de Blumberg, en la contratapa de Página 12. Y mucho más me gusta desde la nota que publicó en el mismo diario el 7 de marzo de este año, hace apenas unos días, en referencia al acto de lanzamiento de campaña de Macri en Lugano. La nota, titulada “Retirate” dice al comienzo esto: “(…) Anoche, en una charla sobre escritura, tenía que explicar una técnica del tallerista norteamericano Jerome Stern. Se llama “Fachada”. Consiste en escribir en primera persona un monólogo en el que el personaje, a través de lo que dice, y sin ser consciente de eso, va deslizando algunas pistas que le permiten al lector advertir que está escondiendo algo o que lo que relata no sucedió tal como él lo cuenta. Es una técnica narrativa, pero quise encontrar un ejemplo para aquellos que no escriben narrativa sino ensayo o crónica.Y cómo no usar la frase que fue tapa de este diario, la de Mauricio Macri arrepentido de haberse lanzado desde una tarima de diez centímetros en medio de basura y de pobres. “Le hubiese dicho retirate, que estoy por comenzar.” Me llamó la atención no leer ningún comentario sobre el alcance del verbo utilizado por el candidato, y del campo semántico que abre ese verbo en ese contexto. Porque más allá de técnicas y análisis semánticos, la construcción de esa frase es un jugo exprimido de significados.Nadie que no haya crecido rodeado de mucamas con cofias y de subordinados de todas las especies pronuncia el clásico “Puede retirarse”. No se le dice “retirate” a un amigo, ni a un par, ni a nadie que no esté esperando, desde por lo menos diez centímetros abajo, una orden amable y recubierta de fondant. Pero una orden.”Hasta allí, como siempre, claridad para ver las burradas de la derecha. Pero, ¿porqué la derecha macrista está en condiciones de ganar si el “progresismo” es tan agudo e inteligente? Me aclaró mucho al respecto un párrafo que se encuentra algunos renglones después. “Los que tenemos alguna ayuda en casa de parte de señoras o jóvenes que usan calzas y remeras, cuando queremos que se vayan solemos decir andate, listo, vaya nomás, déjelo así, nos vemos el martes. Pero nunca diríamos “Puede retirarse” o “Retirate”, porque esa expresión está muy por afuera de nuestro campo semántico, no la hemos escuchado en nuestras casas, si la hemos escuchado la detestamos, y directamente no se nos pasa por la cabeza porque sería inapropiado: a una chica que ayuda en casa uno no le dice “Retirate”, salvo que tenga delirios de grandeza.Macri no tiene delirios de grandeza. Lo que tiene es una historia personal con extras uniformadas que se retiraban si él se lo pedía, y es posible que siempre lo haya pedido amablemente. Pero inequívocamente esa frase revela una clase”Es verdad que no solo esa, sino muchas frases revelan una clase, y además que la burguesía no es la única “clase”. Por eso en consonancia con Sandra, titulé esta bonita página “Ayuda en casa”. Como dice esta chica, los que tenemos alguna ayuda en casa y con ese eufemismo desnuda un prurito de clase, de clase media progre. Ayuda en casa es la que te da un pariente o un amigo para lijar antes de pintar, para cargar los muebles en una mudanza, para hacer una torta rica para un cumpleaños sorpresa o para cualquier actividad que nos desborda. Y rara vez le decimos a alguien en esa ocasión: Gracias tía, el bizcochuelo está buenísimo, ahora andate que vienen los invitados, o para seguir a Sandra: Andate, ó Nos vemos el martes (incluso estoy seguro que podría agregar que le guardan algunas porciones sobrantes si las hay)Pero de tanto leer Pagina 12 ya no soy ningún boludo y creo que me di cuenta lo que esta chica busco expresar con “ayuda en casa”: está hablando de alguien que no tiene lazos personales con ella, sino que…….trabaja en la casa haciendo cosas que ella no quiere hacer. Claro que aquí me sobrevino un momento de zozobra, pensé: ¿porqué esta periodista tan aguda confunde trabajo con ayuda, favores, disposición voluntaria?. ¿No sabe que el trabajo es eso que se realiza para otro y que por eso es pagado?Y en medio de esa confusión sobrevino la claridad del último renglón de la nota: “esa frase revela una clase”.Y esa clase es inequívocamente la pequeño burguesía: la que prefiere las palabras a lo concreto, la que vapuleada entre las clases concretas construye un mundo de palabras para esconderse. La que cree que el menemismo se acabó porque ahora se ríe de los chistes contra Menem.Y dejó acá porque tengo que bajar la basura, que están los chicos que me “ayudan” a separar sus distintos componentes para “reciclarlos ecológicamente” y no los quiero hacer esperar……es que soy muy sensible, jamás doy ordenes.