Me parece que no entiendo nada. Desde hace casi cuatro años escucho a Néstor Kirchner despotricar contra esa “década menemista” y sus consecuencias. Nada de lo que dice es falso en relación a la desastrosa herencia de las reformas menemistas del 89-99. Lo que no comprendo bien es porque se queja ahora. Durante todo el gobierno menemista Kirchner fue candidato de las listas de Menem. No todos los peronistas lo fueron. Aunque todos colaboraron en llevarlo al poder. Pero algunos (por las razones que sean) se abrieron del menemismo antes de su debacle: Chacho Álvarez, Bordón, Solanas, etc. Se alejaban del peronismo dejándonos el paquetito que habían llamado a votar. En fin..Pero lo difícil de entender es que un menemista de pura cepa, uno de los que lo acompañó hasta el final ahora hable de ese pasado como ajeno y……..le crean!!. Ya sé, miente, miente que algo queda, decía un jerarca nazi. Pero seguro que en sus delirios nacionalsocialistas no imaginó nunca que todo quede como verdad.
En los diez años de gobierno peronista, durante los que los nombres del actual y del pretérito presidente se imprimían siempre en la misma boleta, sucedió algo particular en la patagona: de las 5 provincias que componen ese espacio geográfico (Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquen) la única gobernada siempre por el peronismo fue Santa Cruz, la otra rareza es que (por ejemplo) en el 95, Menem obtuvo en Santa Cruz el 58,44% de los votos y Kirchner el 66,48%.
¿Y todo esto que? Para mi está claro que si se podía gobernar en la patagonia sin ser menemista, y si se tienen mas votos que el propio Menem (aún en la lista sábana) eso significa que Kirchner no era menemista por necesidad o conveniencia política (lo que igualmente sería digno de crítica) sino por amor. Kirchner es menemista de alma, de corazón. Y ahora entonces lo que muestra no es su perspicacia política (pedirle visión a este presidente es francamente una ironía) sino su absoluta deslealtad. Menem recordará ahora el dicho: cría cuervos que te sacarán los ojos. Lo que no entiendo es que le crean. Aunque quizás no sea así. Puedo imaginarme a los millones de votantes de Menem encontrando la forma de transformar su pasado político menemista en una cáscara progresista. ¿Si el presidente se puede cagar en su pasado y empezar de nuevo como si no hubiera contribuido a hundir el país porque no creerle y creernos nosotros también inocentes de la pizza con champán?Así los antiguos menemistas y el actual presidente desleal se dan la mano y en la más pura tradición peronista sonríen y murmuran: “Dos potencias se saludan”