Percibo el alivio en la ciudad. Más allá del resultado de las elecciones del 24, la segunda vuelta trajo alivio a gran parte de la población. Pueden votar en paz. Porque hablo de los que van a votar positivamente. No del treinta y pico por ciento que no se presentó a votar en la primera vuelta (el mayor desde que se vota al Jefe de Gobierno) y nadie consignó en los análisis. Tampoco de los que votan en blanco, impugnan o ejercen alguna forma de rechazo a los candidatos (no me interesa explicar que lo que se rechaza es a los candidatos, así como el que rechaza un plato porque no le gusta no postula la inanición)Digo que los votantes están aliviados y se nota. Van a poder hacer lo que quieren, o sea votar a una alimaña, sin tener que explicar porqué lo hacen, y mucho menos como metarmorfosearon el que se vayan todos en el votemos a los mismos.La derecha porque encontró un discurso, no un candidato, que la refleja. El discurso de Macri refleja la generación espontánea, la no responsabilidad, la no historia. Lo que la clase media acomodada ama de Macri es su pro puesta de no hablar de las agachadas, del pasado, de la historia. Olvidar que hicimos en el 76, que votamos en el 95, que dijimos y caceroleamos en el 2001. Olvidar y mirar para adelante. Que adelante están las oportunidades, los negocios. Y los Macri saben de negocios, mucho más si son cercanos al Estado. Como el nabo de Rozitchner dice en su patético decálogo de apoyo a Mauricio: “la ideología (puede ser) la coartada de los corruptos”. Hay que reconocer que si Heidegger apoyo a Hitler, el apoyo de Rozichtner a Macri es proporcional en la estatura de ambos. Pero a nadie se le puede escapar que, si sinceramente, no se quiere mas corrupción no se puede votar un candidato que tenga negocios con el Estado. En realidad la palabra corrupción encubre otro concepto que es “nada para los pobres”, el único gasto que la clase media acomodada quiere recortar es ése.Y no hay nada más atractivo para una rata en crecimiento que la corrupción pero sin ideología. Macri además, y fundamentalmente, es el candidato de la seguridad, el candidato conservador. El que les promete cuidar la actual distribución de la riqueza de cualquier cambio más equitativo. Y no se va a quedar sólo en promesa, porque él es el más interesado en la seguridad y en el mantenimiento del actual estado de cosas. Por eso están aliviados: pueden votar por lo mismo y hacerlo abiertamente porque, invertidamente, se presenta como el candidato del cambio, de la nueva política.Los progresistas (que son la negación del izquierdismo) también están aliviados. En un país hecho mierda, votar a los políticos de siempre es una traición, es empujar para atrás. Pero los progresistas no quieren ir para adelante. Entonces el ballotagge les permite tirar del carro menemista (igual que en el 89) justificadamente.K fue parte del gobierno de Menem durante….…el gobierno de Menem. Votó privatizaciones (YPF, la más absurda, sobre todo), calló en el indulto, le juntó votos y le brindó elogios y poder político. Pero eso no cambió y lo demuestran, por ejemplo, Santa Cruz y el paro docente, pero fundamentalmente, la votación de la mano del macrismo, de la Ley antiterrorista que le exige Bush y que es perfecta para perseguir luchadores sociales (el único senador que voto en contra, Giustiniani, señaló que “el concepto de terrorismo es tan equívoco que el norteamericano Brian Jenkins, experto en el tema, dijo que terrorismo es lo que hacen los malos”)Los K son la peor especie de amigos, los que no tienen códigos, los que practican el patear al caído. Nunca estuvieron contra Menem cuando era importante estarlo, y cacarean ahora que es un viejo cornudo. Los que los voten no deben ser muy distintos. Los menemokirchneristas parecen distintos ahora que hace 10 años, sólo por la bonanza económica (inédita a nivel mundial en las últimas tres décadas) de los últimos 4 años. Los macristas parecen serios porque su electorado ni siquiera se ocupa de pensar que no sabían que su precandidato a Gobernador de Buenos Aires, la rata con complejo de inferioridad de Blumberg, no era lo que ellos creían que era: ingeniero. Si no saben a quien le quieren entregar la principal provincia del país, hay que imaginarse a quien le van a entregar el resto.Dime a que modelo de gorila votas y te diré que clase de hipócrita eres…….