Cochinaesperanza’s Weblog

Enero 7, 2008

Instrucciones para imaginar el diario

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 1:13 am

Leer el diario, leer el diario. ¡Que estupidez! Cualquiera lee el diario, lo importante, es más, lo necesario es imaginarlo. Para una imaginación fructífera e informativa es necesario un mínimo de destreza y abocarse a la tarea con fruición. Saber “leer entre líneas” es una de las formas vocacionales del lector de diarios. Pero no sólo hay blancos entre líneas, agujeros entre los renglones. También hay que saber “leer entre artículos”. La imaginación llena los blancos creados por las dos operaciones centrales del periodismo: desconexión y eufemismo. Estas operaciones no las realiza el escriba sino, en general, el jefe de redacción, el director y el dueño. La desconexión es la que permite, por ejemplo, que en un mismo ejemplar, un diario (La Nación en este caso) sostenga títulos como “Sigue sostenida la demanda de campos” y a la vez “Los impuestos y la intervención jaquean al campo”. Si conectamos ambas informaciones nos queda el siguiente titular: “Aunque vale la pena comprar campos a precios caros porque es y seguirá siendo un excelente negocio, sería mucho mejor si no pagáramos impuestos, y nos cagáramos en el resto del país”. O el eufemismo que encabeza otra nota “El país no aprovecha la bonanza mundial en lácteos” en donde se explica que hay una bonanza mundial en lácteos con precios record para la leche en polvo de la que la Argentina fue el año pasado el segundo productor mundial, pero el “país” no la aprovecha porque el 5% de lo exportado es retenido por el estado. Teniendo en cuenta que el estado, es el estado argentino, cuesta entender porque dice que el país no lo aprovecha, Salvo que se diga país en lugar de empresarios de la leche. Pero este es un eufemismo menor, los dos mas grandes, los que se repiten sistemáticamente y hacen incomprensibles los diarios sin la imaginación, son neoliberalismo y globalización. Después de denominar repetidamente a la orientación de las administraciones republicanas como neoliberales se menciona que se ha denunciado en la organización mundial de comercio que los subsidios agrícolas yanquis desde 1999 al 2005 excedieron los US$ 19 000 000 000 que tenían como techo. Subsidios estatales por el valor de la totalidad de la deuda externa argentina en 6 años por parte de un gobierno neo “liberal”, un liberalismo tan particular que hay que ponerle limites a su voracidad intervencionista. Como el prefijo neo no indica negación sino retorno, este particular retorno del liberalismo, este neoliberalismo es semánticamente imposible de entender. Allí debe leerse: capitalismo. Pero sin apellido, sin adjetivo. Capitalismo, ni salvaje, ni renano, ni liberal, capitalismo a secas. O sea sistema de maximizar el lucro apelando a la explotación de los trabajadores y de pueblos enteros mediante la propiedad privada de los medios de producción y de cambio. El capitalismo es un régimen de explotación y no un adjetivo moral. El otro eufemismo multiforme es globalización: según parece es una nueva estancia de la historia caracterizada por la interconexión de todas las partes del mundo. Si recordamos que los ponchos de los gauchos argentinos estaban hechos, (como cita Halperin Donghi), en Manchester, manteníamos una deuda con la banca inglesa, exportábamos carne, cueros y luego granos, y nos poblamos con trabajadores de allende el océano. Y si esto pasó a finales del siglo XIX y comienzos del XX, mientras que ahora nos impiden cada vez mas emigrar a Europa o a EEUU, se entiende que donde dice globalización se lea imperialismo con exacerbación del nacionalismo xenófobo y cierre de las fronteras nacionales. Dice un titulo de La Nación (otra vez) “Todo está globalizado excepto el trabajo”. Entonces estamos en un mundo menos globalizado que hace 200 años donde el trabajo circulaba con mayor facilidad, prueba de ello son nuestros abuelos y bisabuelos. Un eufemismo fundamental es “gente”. ¿Que se opone a la gente? ¿Que diferencias hay dentro de una sociedad formada por gente? Nada, ninguna. La gente padece, sufre miseria, desempleo, hambre, porque son malos moralmente, o alguna causa endémica, interior y natural del ser argentino. A la gente a veces se la nombra, otras tácitamente queda aludida por la tercera persona del singular o el infinitivo: “Temor por los secuestros y la inseguridad”. ¿De quien es el temor? ¿Del 10% con menores ingresos de la población que ganan $337.- mensuales o del 5% con mayores ingresos que gana $20876.- (otra de La Nación)? Porque es dudoso que los pobres teman un secuestro, tanto como es difícil que un secuestrador sea tan tonto para realizar uno que no cubre ni los gastos. El título podría ser: “Los privilegiados de un país empobrecido tiene miedo”Por último, para no escamotear este servicio al lector imaginativo, la palabra mas “secuestrada” de los medios. Allí donde dice entrepeneurs, emprendedor, pyme, empresario, productor debe leerse patrón. Patrón, horrenda palabra tan certera en lo que denota como rica en lo que connota. Patrón, piedra basal, columna y cúspide del capitalismo. Patrón, el modesto dueño del país y de los medios que prefiere que no lo nombren. Patrón, el que explota el trabajo de los otros.

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.