Cochinaesperanza’s Weblog

Julio 28, 2009

Pandemia de gatillo fácil

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 2:10 am

Poco más de una semana atrás un policía borracho asesinó de un disparo por la espalda a un joven. Un policía mató por la espalda a un joven que no había cometido ningún delito. Un policía borracho asesinó a una persona de un tiro en la espalda. Policía, borracho, espalda, disparo. Cana, balazo, beodo, traición. Cobani, cuetazo, mamúa, cobarde. Shuta, cagón, tiro, pedo. ¿Cómo decirlo? ¿Cuántas veces hay, habría, que decirlo? Miles de veces, infinitas veces, de infinitas maneras para que entre en la mollera: Que alguien le dio un arma, un entrenamiento, unos códigos a ese tipo para que hiciera lo que hizo. No le dijeron: Andá y matate un pibe. Pero le mostraron que se puede matar. Y que si el posible destinatario del disparo es joven, o pobre, o morocho, o varias de esas posibilidades juntas, es mas aceptable.

Repitamos: Un policía alcoholizado mató de un tiro traicionero a un muchacho. No hay que poner inocente porque no hay motivo para matar a alguien por la espalda, en ese punto nadie, nadie, es culpable de algo que justifique matarlo por la espalda, la palabra inocente huelga, redunda: ante esta policía todos somos inocentes.

Pero el policía asesino no generó la misma repercusión que los policías buenos. Aunque si generó repercusión. De otro tipo. Pocos días después un pibe secuestró con un cuchillo a 4 personas en una farmacia del barrio de Almagro. Horas de transmisión en directo. Rápida asociación de un pibe cometiendo un delito con otros pibes que cometieron delitos en otros lugares y otros momentos. Llamativo porque con el policía no se asoció de la misma manera con otros policías que cometieron delitos en otros lugares en otros momentos. Claro algunos están por asumir la jefatura de una nueva banda policial y la memoria no los ayudaría.

Así que olvidamos al policía borracho y asesino, y nos ocupamos de un pibe que quiere robar una farmacia. Un demonio adolescente que les hizo pegar un susto bárbaro a los que estaban el la farmacia. Los tuvo en vilo durante cuatro horas con un cuchillo. Inclusive se pidió una pizza este terrorista. Y finalmente se entregó. 19 causas tiene esta amenaza pública. Nadie se pregunta si es verdad lo de las 19 causas, esas dudas, la presunción de la inocencia, solo valen para los De Narváez y sus secuaces, no para un pobre pibe. El demonio de Almagro es uno más de los pibes que se complicaron en algún momento de su vida con la droga, sobre todo con la droga de mierda del paco. La hiena de Almagro se había mandado varias cagadas en su corta vida pero estaba saliendo adelante trabajosamente, contenido por su familia, retomó la escuela, y se había integrado en un club de barrio. Jugaba, entrenaba y hasta se quedaba a ver a los otros equipos del club. Porque le hacía bien estar ahí. Era otra cosa. Estaba construyendo otro lugar en el mundo. Y había un mundo que lo aceptaba de otra manera. Escuela, club de barrio, lugares para estar y hacer. Lugares donde los chicos están mejor. Y entonces cerraron todos esos lugares de encuentro y lo devolvieron a la calle.

Así fue que nos quitaron la salud para protegernos de una enfermedad. Nos encerraron, nos dijeron que lo mejor es estar solo, separado, aislado, conectado por los cables y las pantallas a una realidad que se construye en un estudio. Sin cotejarla con nuestros ojos, nuestras manos, y sobre todo, sin los otros. Así estamos sanitos, sin los otros.

Las medidas epidemiológicas tomadas constituyen una terrible exacción sobre la salud de la población, una salud cesante. Un número gigantesco de tratamientos, acciones y medidas sanitarias se pospusieron en vista de la lucha contra el virus de la gripe A. Una cantidad innumerable de encuentros sociales se desarmaron, un retroceso más en la articulación social, un retroceso más en la salud pública. Pero, ahora, el problema es que la epidemia no ha hecho casi estragos. Y la población más pobre siguió viajando, y no se suspendieron los oficios religiosos, ni los deportes (salvo el rugby, eso si) ni la muestra de la conchuda Sociedad Rural. Hasta ahora la gripe A mató menos que los accidentes de tránsito en un fin de semana largo. Y nadie propondría suspender el turismo.

Los epidemiólogos pueden salvar su reputación poniendo a la luz las contradicciones de una medida cuyo sentido desmovilizador y fragmentador se hace evidente. Lejos de aumentar la energía puesta en la lucha por la salud, el estado de desmovilización y emergencia sanitaria fue aprovechado por algunos políticos para realizar recortes de sus plantillas de profesionales amparados en la retracción de los servicios. Y a la vez aumentaron las ganancias de los laboratorios. (Roche superó en 12 veces el nivel de ventas del mismo trimestre del año pasado).

Así está el tanteador al día de hoy: ganaron los funcionarios que efectuaron sus recortes entre gallos y medianoche, ganaron los laboratorios que repartirán jugosos dividendos, ganaron los policías del gatillo fácil que fueron rápidamente desplazados del ojo de la tormenta.

Perdimos. Los profesionales de la salud que se vieron utilizados y luego desplazados. La población que fue empujada a desmovilizarse y recluirse en sus casas. Y sobre todo el pibe del secuestro, y como él, los miles de pibes que se quedaron sin espacios, sin contención y sin salud.

Habría que contar pérdidas y ganancias de uno y otro bando y ajustar cuentas.

Ponelo al lento, la puta que te parió!!

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 1:58 am

Siempre quise escribir esto. Harto de escuchar a periodistas deportivos que si no dicen la pavada que el patrón necesita para dejar satisfechos a sus avisadores pierden el trabajo, siempre quise escribir sobre el mejor fútbol del planeta.

Dice Marx en las primeras páginas del Capital que para establecer la relación entre objetos de propiedades disímiles hay que “reducirlas a un algo común” (El capital, K. Marx, Libro 1, Sección Primera, Capitulo 1). De esta manera logra explicar el valor de cambio a través de lo común de distintas mercancías: ser fruto del trabajo humano.

Las comparaciones, además de odiosas, pueden ser caprichosas y estúpidas sí no se realizan con ciertas precauciones metodológicas. Trataré, por lo tanto, de utilizar este método marxista para comenzar este comentario ya que se trata de comparar el fútbol europeo y el sudamericano.

No hace falta ser muy erudito en torneos futbolísticos para encontrar ese algo común: el fútbol europeo y el sudamericano tienen en común una serie de torneos en los que se encuentran selecciones y equipos (los mejores) de cada uno de los continentes para demostrar, futbolísticamente, quienes son los mejores. Lo demás es cuestión de gustos.

El más antiguo de esos torneos es el que se disputa en los Juegos Olímpicos, desde 1900. En ellos Europa tienen una superioridad de 19 a 4, la mayoría de esos torneos (10) ganados por los países de Europa del este en la época de la guerra fría cuando no competían equipos con profesionales. Este torneo “ecuménico”, nunca se jugó en Sudamérica, mientras que Europa organizó más de la mitad de los Juegos en su continente.

El siguiente torneo que se comenzó a disputar para medir capacidades y virtudes, es el campeonato Mundial de Fútbol. En el mundial de mayores la situación es de una paridad de 9 a 9 entre Europa y Sudamérica. Cabe aclarar nuevamente que Europa organizó 10 de los mundiales y Sudamérica 4 (entre ellos el único en que la sede fue elegida por méritos deportivos: Uruguay 1930, por ser los charrúas campeones olímpicos en 1924 y 1928). Europa nunca ganó fuera de su continente, pero suele ganar con jugadores sudamericanos (los argentinos Monti, Guaita, Orsi y Camoranesi, fueron campeones con Italia en 1934, 1938 y 2006, Trezeguet fue campeón con Francia en 1998), Vale la pena mencionar que para sumar equipos en cada mundial (casi la mitad de los equipos que juegan un mundial son europeos) participan en las eliminatorias “países” como Islas Faroe (¿A que no sabía que existía ese país?) o Israel y Turquía, que son asiáticos, pero suman.

El siguiente torneo en que se enfrentaron ambos continentes fue de clubes: la Copa Intercontinental. Se jugó desde 1960 hasta el 2004, primero con partidos de ida y vuelta en Europa y Sudamérica y luego en Japón (a 12 horas de diferencia de Sudamérica y 9 ó menos de Europa). Aquí la supremacía es sudamericana 22 a 21. A pesar que los clubes de Europa desmantelan sistemáticamente a los campeones sudamericanos, aún así la supremacía es sudaca. En mundiales de clubes (los que disputaban la intercontinental mas los clubes campeones de Asia, Centro y Norteamérica, África. Oceanía y el campeón de Japón porque pone la plata) también hay supremacía sudamericana por 3 a 2.

En mundiales para menores de 21 la ventaja ya es notoria a favor de Sudamérica 10 a 6, a pesar que organizó sólo 2 de esos mundiales, Europa jugó 6 en sus canchas (el resto, 2 África, 5 Asia 2 Oceanía y 2 Norteamérica), En cambio en los mundiales para menores de 17 la supremacía no es sudamericana…porque es de África que ganó 5, luego por supuesto Sudamérica aventaja a Europa por 3 a 2. Y también de estos torneos Europa organizó más que Sudamérica (3 a 2)

El otro torneo de selecciones oficial que enfrenta a selecciones de ambos continentes es la Copa Confederaciones (campeones de las Confederaciones continentales, más el último campeón mundial) registra un desequilibrio a favor de Sudamérica de 4 a 3, y su antecesora, la Copa Artemio Franchi, está igualada 1 a 1.

En resumen: las grandes virtudes del fútbol europeo son económicas y de marquetín: se las arreglan para organizar los campeonatos en su territorio, tener más árbitros, más hinchas, más países clasificados, son muy habilidosos para hacer jugar….. a sudamericanos en selecciones europeas. Son muy veloces…para impedir o complicar la participación de sudamericanos en las selecciones. El único torneo en que aventajan a Sudamérica es porque en varios JJ 00 los sudamericanos no participaron o participaban con juveniles.

¿Además de mostrar que, a pesar de su pomposo nombre, el Instituto de Estadísticas e Historia de la FIFA es absolutamente tendencioso y nada serio, para que sirve todo esto?

Para situar al fútbol como lo que es: un juego, que a veces es espectacular, o sea digno de ser admirado como un espectáculo. Por eso sólo el hincha entiende de fútbol, porque no hay neutralidad en el juego. La belleza del juego es una invención del mundo que rodea al fútbol, pero no un destilado del juego mismo. El juego premia y valora la eficacia. Por eso existe el término tribunero: porque hay jugadores que juegan para los de afuera, son vedettes, no jugadores. El hincha no ve un espectáculo sino un juego. Es la diferencia entre un partido de los globertrotters y la final de los JJOO: Hay que ganar. Nadie impide la perfomance de un artista, sino el mismo. El juego incluye a otros, a los rivales. Sortear su oposición y lograr tantos es el alma del juego. La valoración del juego no puede ser abstracta sino práctica: jugar bien es jugar de manera que haya más posibilidades de ganar, que para eso están en la cancha. Y en fútbol, los sudamericanos juegan mejor que los europeos, simplemente porque desde la flaqueza institucional y económica logran marcar más goles y llevarse más títulos.

Y lo hacen en una combinación particular de pase y gambeta, en función del resultado y no del espectáculo. Este fútbol “lento”, de pases cortos y largos, de gambetas enredadas, de jugadores que actúan como Alfredo Alcón, marcan con fiereza  y siguen (algunos) pensando que fútbol es jugar a la pelota, o sea tenerla y no regalarse al contrario. Ese futbol no se puede apreciar por totalmente por televisión porque requiere de la visión total del juego: de los compañeros que esperan el pase, de los que arrastran la marca, de los que cortinan a los contrarios. De la misma manera que la televisión muestra a veces al que llega a pegar la patada y no que ese tipo esta ahí sacrificándose y comiéndose una tarjeta precisamente por sus virtudes: relevo, ubicación, solidaridad. La televisión desconecta al que la tiene que recuperar del tarado que la perdió. Muchas críticas al colombiano Vargas son hechas por periodistas que ven el fútbol por televisión. De la misma manera que muchas veces se piensa que Riquelme juega hacia los laterales porque si, y no porque el delantero se quedó en orsay y dársela es regalarle la pelota a los contrarios y mandar en cana al nueve

El espectáculo exige acrobacia, el juego eficacia. Es la oposición entre la chilena o el pase: la verdadera belleza de este juego no esta en una acrobática pirueta, sino en la simpleza del pase que desarma los rivales. Quizás la mejor jugada de Pelé haya sido ese pase simple, limpio, perfecto como el movimiento de un cirujano, en la final del Mundial del 70 para darle, con una caricia, la pelota a Carlos Alberto para que haga el cuarto y último gol.

El fútbol es enfrentamiento de equipos y el pase que es lo que agrupa al equipo, el pase es la materia fundamental del fútbol. El pase es escondido por la gambeta, o la gambeta es improductiva. Repito: el pase es la materia fundamental del fútbol. Por eso se gambetea para poder dar mejor un pase o se gambetea al pedo. Y por eso los arqueros tienen que ser jugadores, pasadores, que pueden tocarla con las manos. Y no ser “el que ataja”, porque entonces se desarticula del equipo.

Y además al fútbol se juega con el cuerpo, no con un holograma que ven los espectadores, sino con una masa de carne y huesos que tiene sustancia, volumen y peso. La rispidez, es un recurso futbolístico. Para jugar no sólo hay que ser hábil, hay que ser duro en igual medida. De lo contrario convienen los deportes donde los cuerpos no entran en contacto, como el tenis o el golf.

Que el fútbol se juega para hacer goles, con los compañeros y utilizando la masa corporal implica consecuencias que no convienen a los que viven del negocio del fútbol. Por más habilidad que tenga un jugador, hasta en el caso de Maradona, no posee, a la vez mas que dos piernas, un torso, etc, y un cuerpo que oscila en talla y peso dentro de valores muy acotados. Cualquiera se da cuenta que el valor de la transferencia de un jugador no depende de su rendimiento en la cancha sino de su rendimiento en el mercado: venta de camisetas, contratos comerciales, etc. Decir que el fútbol es un juego que consiste en hacer más goles que el rival lleva a cuestionar los sueldos de los profesionales del fútbol. Periodistas, empresarios, dirigentes, jugadores: ¿A cambio de qué reciben sus ingresos? Si “todo se emparejó” como dicen, que lógica tiene que los sueldos, primas y transferencias lleguen a niveles delirantes. Ninguna lógica. No hay esa diferencia entre el los jugadores en su rendimiento, simplemente porque el cuerpo nos iguala a la hora de jugar, acota las distancias a un tamaño real que el capitalismo niega con sus diferencias sociales.

Porque al fin y al cabo, el fútbol no da revancha. Está la muerte, del partido y de cada uno. Mientras estemos vivos podremos jugar otro partido pero ese ya se jugó. Y en 90 minutos ocurre tan poco que la lógica queda en suspenso. Es la tierra de los milagros. La maravilla del fútbol es su pobreza de goles. Por eso a la extraña característica de jugar con la parte menos hábil del cuerpo se le suman las dimensiones del campo de juego. Si hubiera muchos goles, habría una correspondencia casi matemática entre capacidad técnica y resultado. La improductividad de la mayoría de las jugadas es lo que permite soñar. Por eso en un juego de muchos puntos las estadísticas pesan realmente (o sea predicen) y en el fútbol son folclóricas. Pasa muy poco pero cuando pasa algo es una verdadera maravilla: el gol. El cero a cero es un resultado que hay que quebrar dificultosamente, impidiendo ala vez que el afán de hacerlo provoque el efecto inverso: la caída del arco propio.

El fútbol es finalmente un espacio de detención, de allí el valor de Riquelme, el “lento”. Si los jugadores se apresuran: ¿Hay más goles por partido o más partidos ganados? Lo crucial del juego es no perder la pelota, porque de allí surgen las posibilidades de hacer goles. Y la pelota no se cuida con frenesí sino con sorpresa, variación, diferencia: allí donde, parafraseando a Panzeri, aparece la dinámica de lo impensado. Y lo más impensado no es correr, sino dar un pase que nadie espera a un jugador que nadie está marcando. Por eso la Libertadores numero cincuenta volvió a Argentina: porque Verón puso en el Mineirao un pase que nadie esperaba a un jugador que nadie marcaba y Cellay tiró el centro para el empate. Una o dos jugadas de esas se pueden urdir por partido, nada más, porque no se puede sorprender constantemente, eso no es sorpresa sino costumbre, hábito. Una o dos por partido, pero valen la gloria.

Julio 19, 2009

Pasaron las elecciones

Archivado en: General — cochinaesperanza @ 11:29 pm

Cualquier análisis interesante de la política no puede surgir de las elecciones sino de las posiciones respectivas con respecto a la economía. Nunca cambia nada en una elección sino el poder institucional relativo de las distintas fracciones capitalistas. Desde el año 89 que se había recompuesto un gran frente de todas las fracciones de la gran burguesía llamado menemismo, hasta el año 2008 que este frente hizo crack las elecciones no resultaron mas que un episodio menor de la vida política. Solían parecerse más a un acto público docente donde se reparten los cargos (no por puntaje sino por votos en este caso) que a una puesta en juego del futuro político del país. Cada gran giro político vino por fuera de las elecciones: la nueva alianza capitalista del 89 luego del golpe financiero, la crisis de la hiperinflación y la salida a los empujones de Alfonsín, el fin de la convertibilidad luego de los saqueos duhaldistas, la clase media en la calle por el corralito y la salida a los empujones de De la rúa. Algún politólogo debería estudiar esa cualidad institucional de la UCR de ser la dirigencia burguesa “sacrificable” y reconocerle sus méritos para mantener la institucionalidad capitalista mediante su inmolación.

La otra inmolación del 2003 fue la de la izquierda: montada en un movimiento que pedía que se vayan todos, privilegió las elecciones y aceptó que se vaya uno sólo y se queden los demás. Así la burguesía sancionó la gran transferencia de recursos que significó la caída de la convertibilidad con la elección de Kirchner y la participación electoralista y sin principios de los partidos marxistas. Esa participación fue otro sacrificio en el altar de la institucionalidad burguesa.

La crisis del 2008 no fue por falta sino por exceso de ganancias: cada sector del frente burgués no quería compartir la oportunidad del mercado mundial con los otros. La patronal agropecuaria encabezó un reclamo que agrupó a otros sectores disconformes. La población, sin proyecto propio se dividió casi con precisión quirúrgica entre la clase media opositora y las clases más bajas oficialistas.

En todo caso las elecciones si sirven para juzgar los discursos y las características institucionales de cada sector de del capitalismo vernáculo. Y no sólo la importancia de la votación sino de la fábula que se escribe luego de terminada la elección.

¿Este resultado fue un giro a la derecha del electorado? No, la población votó como siempre, sus dirigentes se cambiaron de lugar. Antes de pensar cómo se fue construyendo el kirchnerismo es mejor es recordar como surgió el menemismo. En el año 89 un caudillo del interior de escasas luces y poder enfrentó al político más importante del peronismo de entonces, el que luego de la debacle del 83 con Herminio, encabezó la renovación peronista. En internas verdaderas y nacionales fue derrotado por segunda vez. Ya había perdido en el 83 la candidatura a gobernador en manos de Herminio Iglesias, Cafiero entendió en esa segunda derrota que el peronismo es un movimiento burgués ininstitucionalizable, un entramado de punteros, sindicalistas y empresarios, de una lógica interna no formalizable, sino que sólo responde a la dinámica del poder. El peronismo es el hecho maldito del país burgués, pero en el sentido que es lo peor que un país burgués puede producir: un movimiento de gran capacidad de gobierno adaptable a los intereses de los sectores burgueses y con escasa institucionalidad e incidencia de las bases.

Lo que los intelectuales peronistas progresistas no mencionan nunca es de qué manera van a incidir en ese movimiento que no escucha a nadie más que si mismo. Bonasso “volvió” a desilusionarse (la mayoría de los de su generación ya lo habían hecho con el gobierno de Perón en el 73). Bonasso y Cafiero representan al peronismo de la ilusión y el del pragmatismo: Bonasso sigue esperando que sea lo que no es, Cafiero aceptó lo que es se ganó el bronce.

Lo que sucedió después de la derrota de Cafiero es que el peronismo se transformó en una especie de patria de segundo grado. Las internas se definieron en las elecciones nacionales, ya no hubo elecciones al interior del partido porque el peronismo es una herramienta a-ideológica al servicio del establishment (sino puede ser de todo el establishment se divide y va a elecciones por separado). Lo que no se acuerda en los escritorios se somete a votación nacional y luego se acuerda nuevamente en los escritorios. El pueblo está llamado a opinar cada dos años sobre los nombres

No es el kirchnerismo diferente? No en tanto su juego esel que despliega en capital; si no gana K gana uno mas a la derecha

El discurso que los k progre quieren escuchar del FPV es el de Sabatella en Provincia de Buenos Aires y el de Solanas en Capital: si Kirchner quería realmente derrotar, dañar, a De Narváez y Macri debía haber dicho (y hecho) lo que los kirchneristas progres (como los ilusos de Carta Abierta) dicen que quiere hacer. Es tan claro que si sumaban los votos de Sabatella y Solanas ganaban en ambos distritos. El FPV eligió perder con tibieza que pelear con generosidad.

Moreno es el símbolo del kirchnerismo, no por sus métodos patoteriles solamente (en ese sentido integra la lista nutridísima de funcionarios que patotean a las bases y los trabajadores) sino porque su función es mentir sobre los datos (la inflación) que sostienen las ganancias de las empresas que apuestan al mercado interno. Los opositores no mencionan que si los datos son falsos los aumentos salariales son insuficientes. Tampoco dicen los Unión-Pro que los millones que tienen surgen, en parte, de esa diferencia.

La elección no dejó al peronismo en problemas. El derrotado Macri se dió cuenta al instante: el próximo presidente va a ser…peronista. Y admitirá a disidentes de izquierda que le digan lo que tiene que hacer, no los va a escuchar pero les dejará soñar con la patria liberada. El peronismo siempre tuvo un amplio lugar para el folclore.

Macri sabe que el próximo presidente va ser peronista. La buena elección de De Narváez se debe precisamente a que recogió los resultados de las heridas que el kirchnerismo sembró en estos 6 años. Triunfante por deserción de la fórmula peronista ganadora en la primera vuelta del 2003, con sólo un cuarto de los votos emitidos agrupó a palazos a los tres peronismos tras de si, traicionó a su mentor Duhalde, atacó a históricos del conurbano como Quindimil. Si algo tienen los peronistas después de los 18 años de exilio de su líder es saber esperar: en Lomas y Lanús cayó derrotado el FPV. Macri sabe que esos votos no son de Unión-Pro, sino del peronismo, por eso empezó a curtir a su tropa haciéndoles escuchar el discurso de Solá con repetidas menciones a Perón, Menem le demostró a la derecha la utilidad de estos muchachos, aunque en algunas cosas, parafraseando al general, son incorregibles.

Lo que en su interna abierta ocultó el peronismo es la catástrofe de Macri y la derecha tradicional: donde gobierna, en el único lugar donde gobierna la derecha que gusta llamarse a misma“eficiente” logró el récord de tener la mayor caída en sólo un año y medio de gestión (Macri ya había adelantado las elecciones antes de la decisión del gobierno nacional sabiendo que cada mes de gestión macrista lima votos aceleradamente). Del 45,6% que obtuvo el PRO en primera vuelta, al 31,8% que obtuvo 18 meses después, el PRO perdió el 30% de sus votos y casi la mitad de los votos que confiaron en él para la segunda vuelta. Esa caída no fue más evidente porque Kirchner, conocedor del peronismo, ha elegido -desde que le regaló la Capital Federal- a Macri como su interlocutor e intenta agrandarlo en cada ocasión. Siempre la política estratégica del peronismo es agrandar a la derecha. ¡Que importa si lo que está en juego en estas movidas del ajedrez es el bienestar de la población!

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